Reunión de Scouts en Tierra Santa
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Los cristianos de Tierra Santa siguen llevando su cruz

Este domingo 13 de septiembre se celebra la colecta pro Tierra Santa. Prevista para el Viernes Santo, se tuvo que posponer (que no cancelar) por la pandemia. Y los cristianos de las tierras bíblicas siguen necesitando, quizá más que nunca, nuestra ayuda. «La situación económica es muy frágil, ya lo era de por sí», explica fray Luis Quintana OFM, el franciscano vicecomisario de Tierra Santa en la provincia de la Inmaculada, una de las que esta orden tiene en España. Justo hace unas semanas, el Papa Francisco volvía a pedir paz para la región durante su Ángelus. Este año será posible colaborar incluso por Bizum con la colecta.

Especialmente dramática, explica Quintana, es la situación de los pocos cristianos que viven en Tierra Santa: un área que no se limita a Israel y palestina, sino que se amplía a Egipto, Jordania, Siria, y Líbano. Precisamente, la capital de este último país, Beirut, ha sido este verano el escenario de una catastrófica explosión. «A los cristianos, nadie les da trabajo. Los hebreos les miran mal por ser árabes en su mayoría, y los musulmanes porque, aunque son árabes, no comparten su religión. Para muchos, su respaldo es, casi exclusivamente, la Custodia de Tierra Santa», aclara Quintana.

La custodia es como los franciscanos llaman a la provincia de esta orden en tierras bíblicas, una presencia que se remonta al s.XIII, con el mismo san Francisco de Asís. Hoy en día, una de las principales labores de estos frailes es dar cobertura social y laboral a los cristianos. «Las peregrinaciones les ayudan, pues trabajan en las hospederías, en las tiendas, por ejemplo», afirma el vicecomisario para Tierra Santa. Eso, este año, se ha parado al detenerse el flujo de peregrinaciones internacionales: por tanto, una vía menos de ingresos y supervivencia para los pocos cristianos que allí aún quedan.  Directamente, son 1.200 empleados árabes cristianos los que tiene la custodia de Tierra Santa, a lo que habría que sumar los beneficiados indirectamente.

Aunque las peregrinaciones internacionales se hayan detenido, las comunidades de franciscanos siguen en sus lugares habituales, como el Santo Sepulcro, donde mantienen el culto y la liturgia, y donde algunos turistas, la mayoría israelíes, aprovechan para acercarse y visitar.

El difícil acceso a la formación para los cristianos

Una de las obras que más tiempo, recursos y esfuerzos consume es la educativa. Son miles de alumnos los que estudian en todos los niveles, desde jardín de infancia hasta la universidad, en centros franciscanos. Aproximadamente, el 60% de sus alumnos son cristianos, mientras que el resto pertenecen a otras confesiones. Esto es así debido a que, a menudo, los cristianos tienen dificultades de acceso a universidades judías, por ejemplo, debido a su credo. Aunque los colegios puedan ser de pago se otorgan muchas becas de estudio, lo que termina en generar un déficit que se cubre, en gran medida, por las colecta pro Tierra Santa.

La preocupación por la educación viene de lejos. En 1841, los franciscanos abrieron la primera escuela para niños, antes de que lo hicieran los judíos. En total, son 19.413 niñas y 18.012 niños los que se forman con franciscanos.

Colecta presencial y digital

Este 2020, los católicos de todo el mundo también están llamados a poner su grano de arena para que los cristianos de Tierra Santa puedan seguir con su labor. De lo destinado, en el 65% será administrado por la custodia franciscana, y el 35% por el patriarcado latino de Jerusalén, que también incluye varios países bíblicos.

El año pasado, las diócesis españolas recaudaron casi 1,5 millones de euros. La colecta se realizará durante las celebraciones eucarísticas de todas las iglesias el 13 de septiembre, pero también hay otras maneras. Incluso, explica Luis Quintana, se ha habilitado un Bizum, cuyo número es 00771 a nombre de «Comisaría Tierra Santa». Según el vicecomisario, la pandemia ha hecho que, en estos momentos, para muchos la situación sea «catastrófica».

(Texto actualizado el 12 de septiembre)

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