Opinión

Lloro por mi país natal, Egipto, por Sami El Mushtawi

Artículo sobre atentado terrorista en Egipto

Lloro por mi país natal, EGIPTO, por Sami El Mushtawi, Jefe del Departamento Cultural, Centro Cultural Islámico de Madrid

Los atentados terroristas y los ataques a iglesias coptas, en mi querido Egipto, constituyen acciones abominables, aberrantes.

Lamentamos profundamente la injusta muerte de fieles y piadosos que cumplían cabalmente con Dios en los sagrados templos egipcios.

Lloramos por los fallecidos y quiera Dios que se mejoren muy pronto los heridos.

Al ver el caos y la barbarie en que vivimos, hace décadas, y que sin razón aparente se habla de «guerra» entre musulmanes y cristianos, debemos decir que a lo largo de siglos, los cristianos nunca han sufrido violencia, menos persecución sistemática en el mundo árabe, en especial en mi querido Egipto.

Siendo egipcio de nacimiento, he visto la buena convivencia entre todos los egipcios: coptos, musulmanas u otros.

El copto ha sido y es mi vecino, mi amigo, mi médico, mi profesor…

El cristiano es un ciudadano egipcio, igual al musulmán y es parte de la estructura social de la tierra del Nilo.

El cristiano árabe es un elemento auténtico en esta área del mundo, de esta bendita área que es la cuna de todas las religiones celestiales. Gracias a la labor de muchos cristianos árabes se ha preservado nuestra lengua árabe, nuestro legado y nuestra literatura.

Lo que sucedió y sucede va en contra de las creencias religiosas, especialmente las del Islam, y las razones de esta barbarie hay que buscarlas fuera del ámbito religioso.

Todos los seres humanos, tanto musulmanes como no musulmanes, son hijos de Adán a quienes Allah ha honrado, pues en el Sagrado Corán dice: «Hemos honrado a los hijos de Adán, y les hemos facilitado los medios para transitar por la tierra y por el mar;  les hemos proveído de cosas buenas y les hemos preferido por encima de muchas otras criaturas». (Corán, 17:70).

La propia jurisprudencia islámica se basa en la prohibición de la sangre de los cristianos.

En más de treinta hadices, dichos, Muhammad  insiste en que sus compañeros deben respetar el derecho del pactante vinculado con los musulmanes mediante un tratado y con «el pactante», se refería a los judíos y cristianos. Por ejemplo, dijo: «Quien mata a un pactante, no olerá la fragancia del Paraíso, a pesar de que su fragancia se puede oler a una distancia de cuarenta años». También dijo: «Quien comete injusticia con un pactante, o no le concede  un derecho que le corresponde, o le carga de trabajo con exceso, o le quita algo suyo sin derecho, yo seré el abogado del pactante el Día de la Resurrección», «Quien mata injustamente a un pactante, Allah le prohíbe el  Paraíso».

Eso es, apenas, algo de las enseñanzas del Islam que los terroristas, seguro, no han leído, menos asimilado, porque en el fundo están muy alejados de lo que es realmente el Islam.

Quiera Dios que se pacifique este mundo y que todos unidos logremos derrotar de una vez el temible terrorismo.

Dr. SAMI EL MUSHTAWI
Jefe del Departamento Cultural
Centro Cultural Islámico de Madrid

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