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Las tres recomendaciones literarias de ECCLESIA para el Día del Libro

En ECCLESIA nos hacemos eco del arte con sentido en todas sus expresiones.

Hoy, festividad de san Jorge, celebramos el Día del Libro y es por ello que os acercamos a las últimas tres recomendaciones de nuestra edición en papel.

Esperamos que las disfrutéis.

El desafío de la fe. Una reseña de Miguel de Santiago a propósito de la última obra del obispo de Segovia, César Franco

El libro El desafío de la fe (Encuentros con Jesús en el evangelio de Juan) (Ediciones Encuentro) del obispo de Segovia, César Franco, es obra de un exegeta, pero también de un pastor. Encontramos aquí una explicación y comentario exegético-teológico de una decena de encuentros significativos con el Hijo de Dios, recogidos en el cuarto evangelio, a fin de poner al lector del mismo en contacto con una palabra de vida.

César Franco —perteneciente, junto a José Miguel García Pérez, Julián Carrón, Alfonso Simón y otros, a la llamada escuela bíblica de Madrid, bajo el magisterio de Mariano Herranz Marco— se apoya en sus propias investigaciones filológicas y en una excelente y cuidada bibliografía, como son las obras de Schnackenburg, Schökel, Vignolo, De la Potterie, Léon-Dufour, Popp, Barret, Beutler, Boney, Brown, Wikenhauser y otros más (algunas de ellas asequibles en español).

En estas páginas hay que destacar el estudio comparado dentro del propio evangelio de Juan y la continua referencia a esos paralelismos interiores que marcan un propósito muy bien programado por el autor sagrado; el cuarto evangelio desarrolla una pedagogía constante en torno al seguimiento, lo que pone de manifiesto su coherencia teológica interna. César Franco hace un sugerente desentrañamiento de la riqueza aparentemente oculta o, al menos, inadvertida tras una lectura superficial.

El autor de la obra El desafío de la fe ha elegido los encuentros representativos y elocuentes de los primeros discípulos, Nicodemo, la samaritana, el ciego de nacimiento, Marta, Simón Pedro, Pilato, la Magdalena, Tomás y Juan el discípulo amado y testigo de la historia narrada. Pone de manifiesto que el cuarto evangelio es, en cierto modo, un libro sapiencial, en el que el tema de creer recorre todos sus capítulos, desde el prólogo hasta el final, y en el que hay una iluminación y comprensión de la cristología que envuelve y domina todo el texto. Ahora bien, para captar ese trasfondo teológico hay que sumergirse en el lenguaje y contenido de los símbolos heredados del Antiguo Testamento.

El estudio bíblico-teológico de César Franco está, además, escrito con una prosa elegante y clara, con una redacción fluida y precisa como corresponde a una investigación seria y concienzuda. Está destinado a ayudar, en el desafío personal de la fe, a la aceptación del don ofrecido por el Verbo encarnado y a dejarse iluminar por la luz de su gloria a fin de alcanzar la dicha de ver, oír y tocar al Señor. En definitiva, como queda claro a lo largo del evangelio de Juan y se pone de manifiesto en el estudio exegético-teológico que comentamos, encontrar a Jesús y proclamar la fe en Él provoca la fe en los otros.

Todo flota. Una reseña de Fernando Bonete sobre el drama de los que se juegan la vida para llegar a Europa

No bien salía del último programa de Periferias de TRECE y de comentar allí las penalidades que tiene que soportar Helena Maleno, la activista que más vidas ha salvado en el Estrecho a cambio de las amenazas de muerte de las mafias, la criminalización del Estado marroquí y la poca ayuda del español (y de nuestra sociedad, nosotros, yo mismo), cuando, quién sabe, quizá por la rabia y la impotencia que dejan conocer la injusticia, me decidí por fin a leer Todo flota de Amador Guallar.

Viernes, sábado y domingo de lectura después pensaba en esta recomendación, y lo primero que me sale decir de esta novela sobre las migraciones y los refugiados es que no solo «merece» la pena leerla, sino que «hay» que leerla.

Entre las razones, doy por descontado el comentario sobre la pericia narrativa del autor. Basta decir que Guallar lleva desde los veinte años cubriendo conflictos y crisis humanitarias. Me imagino que no hay mejor entrenamiento para las letras que dedicarles —y poner en juego— tu vida. Y si en lo formal es intachable, prosa realista y efectiva, con poco o sin mucho adorno —así es como mejor se narran las grandes desgracias del presente—, la necesidad que pregonaba antes viene, sobre todo, del contenido.

Guallar nos presenta la historia de vida de 32 personas del tipo que no solemos conocer más allá de una foto en un diario, unas apresuradas imágenes en el informativo, o lo que quedó de ellas entre los restos flotantes de sus naufragios en las costas de Europa. También es la historia de sus captores, las mafias que les transportan, el terrorismo que anida en estas operaciones, y los Estados satisfechos con utilizar personas como moneda de cambio.

Son historias ficcionadas, pero todas podrían ser, son reales: la mujer que sufrió incontables violaciones y tuvo que malvivir o morir como prostituta; el niño torturado que vio desaparecer a toda su familia; hombres, mujeres y niños perseguidos por razón de su fe… Personas con aspiraciones, ilusiones y esperanzas, muy alejadas del modelo mental —ese otro muro— que hemos creado sobre ellas, en general, la del migrante o refugiado que «molesta» y «sobra». Todo flota es una lectura necesaria en un mundo global que «nos hace más cercanos, pero no más hermanos».

Homilías de fe y esperanza. Una reseña de Jesús Pulido de este santo salvadoreño

Este volumen contiene veintiocho homilías de san Óscar A. Romero, correspondientes al ciclo B, predicadas entre el 21 de junio y el 25 de noviembre de 1979. Durante este periodo, se produjeron hechos muy importantes para la historia de El Salvador: por una parte, la incesante y cada vez más extendida y cruel represión contra el pueblo salvadoreño y, por otra, el golpe de Estado al Gobierno de Carlos Humberto Romero y la instalación de la primera Junta Revolucionaria de Gobierno.

En estas circunstancias, monseñor Romero sostiene la esperanza en medio de los vaivenes de la historia y exhorta a no perder de vista la trascendencia, es decir, a fortalecer la fe en un Dios que acompaña a su pueblo. «Ha sido mi trabajo siempre mantener la esperanza de mi pueblo», decía en la homilía del 11 de noviembre de 1979. Por eso, sus palabras no solamente son importantes para estudiar la historia de la Iglesia y del país, sino que continúan siendo, para muchas personas, lectura habitual que inspira y guía, cuestiona y anima.Con esta publicación se completan los seis volúmenes que recogen las homilías de San Óscar Romero como Arzobispo de San Salvador, desde febrero de 1977 hasta el 24 de marzo de 1980, fecha en la que fue asesinado mientras celebraba la Eucaristía en la capilla del Hospital de la Divina Providencia.



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