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Las 10 claves del viaje de Benedicto XVI, el Papa alemán, a Alemania, del 22 al 25 de septiembre 2011

Tras este viaje, su Alemania natal será junto a España el país más visitado por Benedicto XVI. La primera visita a Alemania la efectuó del 18 al 21 de agosto de 2005 con etapas en Colonia y Bonn (aeropuerto) con ocasión de la XX Jornada Mundial de la Juventud.

Al año siguiente, del 9 al 14 de septiembre, regresó a Baviera, su cuna y donde más tiempo vivió en Alemania. En concreto, Benedicto XVI visitó entonces Múnich (capital del estado federal de Baviera y su sede episcopal de 1977 a 1982), Altöting (donde pasó su infancia y adolescencia), Ratisbona (de su Universidad fue profesor y vicerrector antes de ser nombrado arzobispo) y Frisinga (en cuya catedral fue ordenado presbítero en 1951). En el transcurso de este viaje, el jueves 12 de septiembre de 2006 Benedicto XVI pronunció el célebre y polémico discurso ya llamado de Ratisbona.

1.- “Donde está Dios, ahí hay futuro”, lema del viaje, y destinatarios del mismo: Del 22 al 25 de septiembre, con el lema “Donde está Dios, ahí hay futuro”, el Papa Benedicto XVI realiza una nueva visita apostólica internacional. Es ya la vigésimo primera desde su elección pontificia. El destino su Alemania natal, con visitas a Berlín, Erfurt, el santuario mariano de Etzelsbach y Friburgo de Frisgovia.

Tres etapas más un santuario mariano, en cuatro intensos días, con al menos 15 discursos y tres homilías. Y un viaje además repleto de perspectivas, destinatarios, intencionalidades y dimensiones. Un interesantísimo viaje, en suma, con epicentros en el mundo de increencia, del diálogo interreligioso, de las relaciones políticas y diplomáticas, del ecumenismo intercristiano, de la piedad popular y del encuentro con la grey católica alemana.

2.- Una visita a la comunidad católica alemana, que es casi un tercio de la población de Alemania: La República Federal Alemana se extiende, en el corazón de Europa, a lo largo de 357.022 kilómetros cuadrados con una población de 81.751.000 habitantes, lo que se da una densidad de población de 229 habitantes por kilómetro cuadrado.

El número de católicos bautizados asciende a casi 25 millones de personas (24.675.000), el 30,18% de la población. La Iglesia católica en Alemania cuenta con 29 circunscripciones eclesiásticas, 11.483 parroquias y otros 1.044 centros pastorales. El número de obispos, a 1 de agosto de 2011, es de 113, incluidos los eméritos. Hay 12.994 sacerdotes diocesanos y 4.280 religiosos sacerdotes, en total, 17.274 presbíteros. Los diáconos permanentes ascienden a 3.070 y los religiosos no sacerdotes a 1.439. Hay 27.212 religiosas profesas y 1.657 miembros laicos de Institutos Seculares. Los seminaristas menores en el último curso son 2.303 y los seminaristas mayores 1.151La Iglesia católica alemana sirve 8.591 escuelas infantiles y primarias, 817 escuelas medias y secundarias y 31 superiores y universitarias, que atienden respectivamente a 615.582, 373.907 y 24.492 alumnos.

Asimismo la Iglesia católica en Alemania rige 444 hospitales, 1.368 ambulatorios, 2.804 casas para ancianos e inválidos, 1.172 orfanatos, 2.176 consultorios familiares y de protección de la vida y otras 468 instituciones sociocaritativas.

El hasta ahora administrador diocesano de la archidiócesis de Berlín, el obispo auxiliar monseñor Matthias Heinrich, ha subrayado con satisfacción la importancia de esta visita del Papa como cabeza visible de la Iglesia universal en la capital de Alemania, y ha reafirmado el orgullo por el hecho de que la visita del Sucesor de Pedro a la ciudad, que es de mayoría católica, prevea también un encuentro con los máximos representantes del Estado y un discurso ante el Bundestag. El Papa será recibido ya en Berlín por el nuevo arzobispo, monseñor Rainer Maria Woelk (1956), nombrado para este servicio el 2 de julio, tras la jubilación y posterior fallecimiento del cardenal Georg Sterzinsky.

Benedicto XVI –Pedro- ha de confirmar en su fe y alertar a la comunidad católica alemana ante tentaciones de secularización interna y pérdida de intensidad y fidelidad en la comunión (piénsese en la actual crisis de algunos sectores del vecino catolicismo alemán y algunos manifiestos del pasado invierno de teólogos alemanes muy próximos a la tesis austriacas).

Además el catolicismo alemán es motor de numerosas iniciativas internacionales de carácter social, misionero y caritativo, que deben seguir siendo alentadas y cultivadas.

3.- Un amplio y completo itinerario, un viaje para todos aquellos que quieran recibir al Papa: El Papa partirá el jueves 22 de septiembre a las 8.15 horas del aeropuerto romano de Ciampino y aterrizará en el aeropuerto internacional de Berlín-Tegel a las 10.30 horas. Tras la ceremonia de bienvenida en el Castillo de Bellevue, realizará una visita de cortesía al presidente de la República Federal Alemana, Cristian Wulff, en ese mismo lugar. Posteriormente tendrá un encuentro oficial con la canciller federal, Angela Merkel, en la sede de la Conferencia Episcopal Alemana en Berlín.

Por la tarde, a las 16:15 horas, visitará el Parlamento Federal (el Reichstag), donde pronunciará uno de los discursos más esperados de este viaje. A continuación se encontrará, también en el Reichstag, con representantes de la comunidad judía, a quienes les dirigirá un nuevo discurso. A las 18.30 horas celebrará la misa en el Olympiastadion de Berlín.

Ya el viernes 23, segundo día del periplo, a las 9 horas, tras participar en un encuentro con representantes de la Comunidad musulmana en la nunciatura apostólica de Berlín, viajará en avión a Erfurt, donde visitará la catedral de Santa María, tendrá un encuentro con representantes del Consejo de la Iglesia Evangélica Alemana y asistirá a una celebración ecuménica. Benedicto XVI tendrá dos discursos de carácter ecuménico en estos dos encuentros

Por la tarde se dirigirá en helicóptero a Etzelsbach, donde a las 17.45 horas presidirá unas vísperas marianas en la Wallfahrtskapelle y al terminar regresará a Erfurt

El tercer día, sábado 24 de septiembre, a las 9 horas celebrará la eucaristía en la Domplatz (plaza de la catedral) de Erfurt y a continuación se trasladará en avión a Freiburg im Breisgau (Friburgo de Frisgovia), donde visitará en primer lugar la catedral. A las 14:15 horas Münsterplatz (la principal plaza de esta ciudad) desde donde dirigirá un saludo a los ciudadanos de Friburgo de Frisgovia. Por la tarde, se encontrará, en el seminario diocesano, con el ex canciller alemán, Helmut Kohl. Posteriormente, a las 17:15 horas y también en el complejo del edificio del seminario,  se reunirá con representantes de las Iglesias Ortodoxas, con los seminaristas y con el Consejo del Comité Central de los católicos alemanes (ZDK).

A las 19 horas del sábado 24 se trasladará a la Feria de Friburgo de Friburgo de Frisgovia para la vigilia de oración con los jóvenes.

El domingo 25 de septiembre, cuarto y último día de la visita papal,  a las 10 horas celebrará la misa dominical en el aeropuerto turístico de Friburgo y rezará el ángelus.

El Santo Padre almorzará, en el seminario, con los miembros de la Conferencia Episcopal Alemana, y a las 16:20 horas se encontrará con los magistrados del Tribunal Constitucional Federal, y  a las 17 horas con los católicos comprometidos en la Iglesia y en la sociedad.

Tras la ceremonia de despedida en el aeropuerto de Lahr, el avión papal despegará rumbo a Roma, estando prevista su llegada al aeropuerto de Ciampino a las 20.45 horas.

4.- Un viaje muy pensado y muy preparado: La Iglesia católica en Alemania lleva más de medio año preparando este viaje. Un momento capital en la preparación del mismo tuvo lugar en Castelgandolfo cuando el Santo Padre mantuvo el 13 de agosto un encuentro de más de tres horas con una delegación oficial del episcopado alemán formada por el arzobispo de Múnich y Frisinga, el cardenal Reinhard Marx; el presidente de la Conferencia Episcopal Alemana y arzobispo de Friburgo, monseñor Robert Zöllitsch; y los obispos de Osnabrück y de Essen, monseñores Franz-Josef Hermann Bode y Franz-Josef Overbeck, respectivamente.

En un comunicado publicado con motivo de este encuentro, los obispos alemanes explicaron que informaron a Benedicto XVI del proceso de diálogo nacional establecido por la Iglesia en Alemania. Al respecto, los obispos han invitado a unos 300 católicos, laicos y religiosos, a reflexionar juntos durante los próximos cuatro años sobre la fe y el futuro de la Iglesia católica. Este proceso de diálogo fue propuesto durante la asamblea plenaria de otoño de 2010 y la primera edición se desarrolló los días 8 y 9 de julio en Mannheim.

El Papa se mostró muy interesado por este proceso que podría, en su opinión, dar un impulso importante para el futuro de la Iglesia. Benedicto XVI destacó que este diálogo es un camino espiritual de renovación y animó a los obispos alemanes a continuar por este camino. Además, el Papa subrayó el vínculo que debería establecerse con el 50 aniversario del Concilio Vaticano II.

5.- Una inequívoca y prioritaria dimensión ecuménica: “La visita del Papa a Alemania no está dedicada únicamente a los católicos”, afirmó el obispo de Erfurt, monseñor Joachim Wanke. De hecho, en Erfurt se pondrá énfasis en el aspecto ecuménico, porque precisamente aquí Martín Lutero, era todavía un monje católico agustino. “La visita del Santo Padre en la zona de Eichsfeld quiere dar un signo de aliento y de fortalecimiento a nuestra fe.”

Como ha afirmado el cardenal suizo Kurt Koch, presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, “ha sido el mismo Papa quien ha querido que su viaje tenga una fuerte dimensión ecuménica”. Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, hija de un pastor protestante, destacó por su parte que el viaje de Benedicto XVI anima a “la convergencia y la solidaridad entre los cristianos y la sociedad actual”.

Además el cardenal Koch ha declarado que “la Iglesia católica y la Federación luterana mundial preparan una declaración común sobre la Reforma de cara al quinto centenario de la publicación de las 95 tesis de Lutero en 2017”. El texto “debería analizar la Reforma a la luz de los 2000 años del cristianismo” y “la conmemoración común de este aniversario podría ser la ocasión de un mea culpa recíproco. Para el cardenal Koch, es necesaria “una purificación común de la memoria”. Y no cabe duda de que la visita papal a la cuna del protestantismo será un importante hito ecuménico, que mirará asimismo hacia Oriente, hacia los ortodoxos alemanes, con quienes se encontrará el Papa en Friburgo.

6.- Un viaje al servicio del diálogo interreligioso: a dimensión de diálogo interreligioso será otro de los reclamos de la visita papal, que mantendrá encuentros, como queda ya dicho, con representantes de las comunidades judía y musulmana.

A nadie se le escapa la singularidad del encuentro de un Papa –y además alemán-con la comunidad judía. Ya en agosto de 2005, visitó una sinagoga, la de Colonia, amén de las visitas a las sinagogas de Nueva York, Jerusalén y Roma.

7.- Un viaje político, en el más noble sentido de término: Ya nos referíamos a las expectativas ante el discurso de Benedicto XVI en el parlamento federal alemán en Berlín y, antes de regresar, en Friburgo, con los jueces de la Corte o Tribunal Constitucional.

A estas dos citas, de primera magnitud, hay que añadir para comprender la dimensión política y diplomática del viaje las entrevistas del Papa con el presidente federal, la canciller y el excanciller Helmut Kohl. En medio de la crisis económica que no cesa –más aún, hasta se incrementa, como ahora volveremos a decir- y mientras Alemania sigue siendo la locomotora de Europa, estos encuentros resultan más que interesantes.

8.- Un viaje al corazón de Europa en medio de las crisis sobre su identidad y del euro: Alemania es corazón de Europa y motor de su desarrollo económico y social. En medio de la crisis de valores y de identidad de Europa, para cuya recuperación el caudal de raíces cristianas de Alemania también debería ser de capital importancia, y en medio de la crisis económica que no solo no cesa sino que registra en las últimas semanas episodios de gran gravedad, las palabras del Papa deberán ser de lectura obligada.

9.- La crisis de la pederastia: También el flagelo de la pederastia ha herido a la Iglesia católica en Alemania, quizás, con todo, en menor medida que en otros países como Irlanda o Bélgica. Los focos de la “infección” están localizados, detectados, contenidos y paralizados. La Iglesia alemana ha trabajado con eficaz en ello.  Y se está empezando a purificar y a reparar.

No obstante, las heridas ahí están y es preciso seguir sanándolas. Y no cabe duda de que Benedicto XVI no eludirá iluminar, de nuevo, al respecto, tanto mediante palabras como mediante gestos. Al respecto, no es descartable que el Papa reciba a algunas víctimas y que vuelva a mostrar de palabra y de obra su horror y el horror de la Iglesia por tan lamentables y execrables sucesos que nunca debían haber ocurrido y menos en el seno de la Iglesia, aun cuando no es solo la Iglesia –ni mucho menos- la única ni la principal institución que ha de entonar el “mea culpa” a este propósito.

10.- Un viaje al encuentro de los que no creen: Alemania es un símbolo del mundo de la increencia, del ateísmo y del agnosticismo. Del vivir, en suma, como si Dios no existiera. Y para el mundo de la increencia y de los alejados, el lema del viaje podrá ser todo un reclamo y una propuesta al diálogo y al encuentro: sin Dios no hay futuro. O dicho con las mismas palabras del lema de la visita papal: “Donde está Dios, ahí hay futuro”.

Jesús de las Heras Muela – Director de Ecclesia y Ecclesia Digital

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