Congreso de Laicos Opinión

@Laicos2020: No es el Congreso, es el proceso

Hace poco más de un año, en junio de 2018, en una reunión extraordinaria de delegados de Apostolado Seglar y de presidentes de movimientos y asociaciones, se presentaba por primera vez la idea de organizar un Congreso Nacional de Laicos. Solo estaba clara la fecha (febrero de 2020) y el objetivo final: reflexionar en profundidad sobre la vocación laical. A partir de ahí, el resto del camino que comenzamos lo estamos construyendo entre todos.

No fueron pocas las dudas sinceras que se expresaron entonces: ¿De verdad va a ser un Congreso protagonizado por los laicos? ¿Seremos capaces de organizarlo a nivel nacional y de lograr, además, que parta de las diócesis en tan poco tiempo? ¿Conseguiremos superar la tentación de limitarnos a publicar un libro más o menos bonito con las ponencias? Todas ellas eran razonables. Y siguen constituyendo un desafío que está muy presente en los pasos dados hasta ahora y en los que seguirán en los próximos meses.

Lo cierto, sin embargo, es que el proceso iniciado ya está teniendo sus frutos: se puede palpar la ilusión en el ambiente, se respira convencimiento en las posibilidades de revitalizar el laicado en nuestro país en clave de Iglesia en salida, se van concretando prioridades entre todos, integrando las propuestas y reflexiones compartidas en los diferentes encuentros de trabajo. Queda, sin embargo, lo más importante: consolidar y dar continuidad al camino que estamos marcando. Por ello, resulta fundamental reforzar el compromiso y la participación de todos. Es nuestro Congreso, es nuestro proceso.

Print Friendly, PDF & Email