Congreso de Laicos

Laicos de pleno derecho, corresponsables y en salida

«Por el bautismo que hemos recibido, los laicos somos reconocidos miembros de pleno derecho de la Iglesia. Somos protagonistas de la misión salvífica de la Iglesia, no meros colaboradores de los pastores». Lo ha recordado el periodista José Luis Restán en la ponencia inaugural del Congreso de Laicos que, desde este viernes 14 de febrero y hasta el domingo día 16, congrega en Madrid a 70 obispos y más de 2.400 personas de distintas congregaciones, movimientos y asociaciones de toda España. Según datos de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar (CEAS), la CEE tiene aprobados actualmente 89 movimientos y asociaciones de ámbito nacional que suman en total unos 400.000 laicos activos militantes.

En su ponencia, titulada «Vocación, comunión y misión», el director editorial de la Cadena COPE ha hecho una aproximación a la realidad laical en España, ha recordado cómo se ha llegado a este importante evento, y ha esbozado los cuatro itinerarios de trabajo de del mismo: primer anuncio; acompañamiento; procesos formativos; y presencia en la vida pública.

Tras recordar que el objetivo del Congreso es impulsar la conversión pastoral y misionera del laicado, ha hecho hincapié en dos palabras claves para el éxito de la iniciativa laical: sinodalidad y discernimiento. La sinodalidad —ha dicho citando la carta del Papa Francisco de 2019 al pueblo de Dios que peregrina en Alemania— «supone y requiere la irrupción del Espíritu Santo». Y el discernimiento requiere partir de una disposición a escuchar. «Solo quien está dispuesto a escuchar tiene la libertad para renunciar a su propio punto de vista parcial o insuficiente, a sus costumbres y a sus esquemas». El discernimiento, ha subrayado, atañe a todos los aspectos de la existencia, incluso a «aquellos donde experimentamos las dificultades más fuertes». No se trata de hacer un «autoanálisis ensimismado» o una «introspección egoísta», sino de «una verdadera salida de nosotros mismos hacia el misterio de Dios».

El también director del programa El Espejo ha repasado la historia del laicado desde el Vaticano II hasta nuestros días, subrayando que este concilio supuso «un hito decisivo en el camino de recuperación de la conciencia de su vocación y misión».

El laicado, una realidad viva con un gran potencial evangelizador

Restán ha citado los más importantes documentos romanos y de la Iglesia española sobre los laicos, y ha afirmado que hoy existe en nuestro país «un laicado vivo y comprometido» en tareas esenciales como la catequesis, la clase de Religión, Cáritas, la liturgia, los consejos de economía, la formación para el matrimonio, y el amplio mundo de las hermandades y cofradías… Pero ha constatado igualmente «un déficit de presencia pública en terrenos como el trabajo, la cultura o la política». Esta —ha dicho— es «una realidad viva con un gran potencial evangelizador, pero hemos de ver cómo acompañar, discernir y estimular para que ese potencial se haga realidad».

El periodista de COPE ha recogido en su ponencia los principales retos y desafíos identificados en el proceso de preparación del evento y recogidos en su instrumento de trabajo. Entre las «luces» del laicado hoy día cita, entre otras, una mayor conciencia de nuestra identidad eclesial, vocación y misión; el reconocimiento de los pecados de algunos miembros de la Iglesia, en lugar de su ocultación; y la asunción de que el servicio a los más pobres es una dimensión esencial de la misión. Entre las principales «dificultades y límites», enumera el peso relevante que tiene todavía el clericalismo; la pérdida de la centralidad de la Eucaristía y la falta de vivencia adecuada de los sacramentos; el hecho de que las comunidades sean a veces cerradas y poco acogedoras; y una resistencia al cambio derivada de nuestra instalación en viejos esquemas.

El director editorial de COPE ha querido remarcar «el momento de renovada vitalidad de la Acción Católica General» (refundada en 2009), «la floración de numerosos movimientos y asociaciones de fieles» y la experiencia novedosa de «la Misión Compartida, que reúne a los laicos que colaboran estrechamente con las congregaciones religiosas y comparten su carisma, su espíritu y su misión».

Los laicos, corresponsables

Restán ha hecho igualmente un llamamiento a una “corresponsabilidad real” de los laicos dentro de la Iglesia. “Es importante —ha indicado— despertar esta conciencia, tanto en los laicos como en los sacerdotes, y también entender adecuadamente el significado y alcance de la corresponsabilidad expresada a través de la participación en las diversas estructuras eclesiales, donde la aportación de los laicos puede ser decisiva por su especial competencia. Se observa que el clericalismo también tiene sus manifestaciones en este sentido, y deben ser paulatinamente corregidas”.

La presencia de los laicos en la vida pública no es hoy, en los tiempos que corren, tarea fácil. “No estamos en una época de cambios, sino en un cambio de época”, dice el Papa Francisco. La ponencia inaugural del Congreso afirma, en este mismo sentido, que hoy “ha llegado a su culminación un proceso cultural de fondo que arranca en la revolución del 68 cuestionando la gran herencia de la tradición cristiana”; y que algunos grandes valores cristianos (desde el matrimonio a la acogida de inmigrantes) se han disuelto ya para un amplísimo sector de nuestros conciudadanos.

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