Capilla de la Virgen del PIlar en Somport
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La Virgen del Pilar

Según la tradición, el año 44 de nuestra era, cuando el apóstol Santiago y sus siete convertidos, a orillas del Ebro se lamentaban de que los cesaraugustanos no hubiesen acogido la Buena Noticia del evangelio. Tan apesadumbrados estaban que la mismísima Virgen Mana se les apareció en carne mortal para darles ánimos e infundirles coraje apostólico. En su visita, la Virgen trajo una columna, la misma que se venera actualmente. En el lugar de la aparición, los primeros cristianos levantaron un templo en honor de María, por eso se dice que el Pilar de Zaragoza es el primer templo mariano.

La columna de la Virgen del Pilar es de jaspe, de 1,77 metros de altura y está recubierta de bronce. Su diámetro es de 24 centímetros. Al besarla en el adoratorio, se hace directamente sobre ella, a 5 centímetros de la base.

La imagen de la Virgen del Pilar es una pequeña escultura, de 36 centímetros de altura, de una sola pieza, de madera de peral o de tilo. Toda ella, menos las encarnaciones, está dorada. Se atribuye al escultor darocense Juan de la Huerta, pudiéndose fechar entre 1435 y 38, siendo de estilo gótico tardío. La gran corona circular dota a la imagen de una fisonomía especial y ca- racterística.

El templo del Pilar, tal como aparece hoy es obra neoclásica aunque podemos hallar restos desde el románico hasta el barroco y sus torres fueron culminadas casi en nuestros días.

Es patrona de España, de Aragón, de Zaragoza, de la Hispanidad, de la Guardia Civil, etc… Su fiesta se celebra el 12 de octubre, aunque la fiesta de la Venida de la Virgen es el 2 de enero.

Genéricamente puede decirse que su imagen no falta en ninguna de nuestras iglesias, bien de talla, bien en lienzo y aún más, en ninguno de nuestros hogares. Incluso es posible hallarla en lu- gares tan emblemáticos como el puerto de Somport, la cima del Bisaurín, la del Aneto o la Cueva del Onsé (Echo).

En la diócesis de Jaca hay tres ermitas vivas dedicadas a la Virgen del Pilar: en Bagüés, Borau y Salvatierra de Esca.

Hubo otras en Pintano y Ruesta; un convento en Embún. Están dedicadas a esta advocación también, la iglesia de Candanchú y los templos parroquiales de Arañones (1928); Estación de Santa María La Peña; Fablo (2a advocación); Gordún, Hostal de Ipiés; Lasieso (2a advocación); y Puente Sardas (Sabiñánigo).

por Ricardo Mur – Diócesis de JacaIglesia en Aragón

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