Editoriales Ecclesia

La transparencia es un deber y un bien, que ha de abrir caminos para todos – editorial ECCLESIA

La transparencia es un deber y un bien, que ha de abrir caminos para todos – editorial ECCLESIA

Como ya adelantó ecclesia  la pasada semana, en su página 14, y en este número informamos ampliamente en las páginas 8 y 9, la Conferencia Episcopal Española (CEE) firmó, el 31 de mayo, un convenio con Transparencia Internacional España (TIE). El acuerdo quiere visibilizar el compromiso de la Iglesia en España, y muy singular y pioneramente de la CEE, en pro de la transparencia en materia económica y para prevenir escenarios no deseables en la materia.

Así, la CEE se compromete a  seguir dotándose -algunas de las medidas recogidas en el convenio ya habían sido implementadas con anterioridad- de una política de funcionamiento más transparente, acorde con los estándares que rigen al respecto y a establecer medidas de transparencia y de apertura de datos que faciliten la rendición pública de sus cuentas económicas y de cómo se invierten al servicio de la misión propia de la Iglesia, que no es otra que la evangelización.

¿Quién es TIE? Es una asociación -funciona como una ONG y no percibe emolumentos por parte de sus asociados- que busca propiciar de forma permanente y continuada el incremento del nivel de información y apertura de las instituciones españolas para el conocimiento de los ciudadanos.

¿Y por qué ahora este acuerdo? Para los cristianos, para la Iglesia, la transparencia no es moda, cosmética, publicidad o propaganda. La transparencia es un deber de justicia, es una demanda de credibilidad y la credibilidad, como recordó el secretario general de la CEE en la presentación del convenio, es base necesaria para el desarrollo de nuestra identidad y misión de lglesia. “Nos debemos a la gente”, manifestó coloquialmente Gil Tamayo. Y así es: la Iglesia es para los demás, no es un fin en sí misma, sino que está al servicio de los católicos y de todas las personas que quieren conocerla y acercarse a ella y que tienen el derecho  de saber cómo es y cómo funciona y cuáles son también sus necesidades, recursos y empleos en materia económica.

Cinco criterios fundamentales -sintetizó el vicesecretario económico de la CEE-, en que se inspira y, a su vez, aspira a responder este acuerdo: cumplir la ley, responder a una demanda social (se quiere conocer qué hace la Iglesia), mejorar los métodos de captación de recursos de todo tipo (cuanto más se sabe, más se involucra la gente), dar razón de nuestra fe y contribuir a la evangelización.

La transparencia para merecer este nombre ha de responder siempre a la verdad. Y todo ello significa que compromisos públicos como el rubricado entre la CEE con TIE no puede deparar sino bien. Y, además, ha de tener valor y fuerza ejemplarizantes no solo para toda la Iglesia, sino también para la entera sociedad, tanto en sus instituciones como en las personas particulares que la conforman.

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