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La REPAM pide que se respete la autonomía de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos

La Red Eclesial Panamazónica (REPAM) ha expresado su preocupación por la decisión del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, de frenar la continuidad de Paulo Abrão como secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Almagro anunció el 15 de agosto que no reconocía la reelección de este alto funcionario, pese a que la Comisión lo había ratificado para otro cuatrienio, hasta 2024. «De ninguna manera incorporaré o reincorporaré a ninguna persona sobre la cual penden 61 denuncias», dijo el 28 del pasado mes en una declaración en la que detalló que al brasileño se le acusa, entre otras cosas, de «conflicto de intereses, tratos diferenciales, retrocesos graves en la transparencia de los procesos, retaliaciones [represalias] y violaciones al código de ética, impunidad para denuncias de acoso sexual…». El político uruguayo habló también de «acoso laboral» y desconocimiento de «derechos laborales básicos de los trabajadores», y señaló que la CIDH ha tenido más de un año para elevar estas denuncias para su esclarecimiento a las instancias correspondientes. Almagro asegura que no tiene ningún deseo de participar ni mucho menos «imponer» la selección de un nuevo secretario.

Diálogo

La REPAM, sin embargo, no parece tenerlo tan claro, y ha salido en defensa de Abrão. En una nota firmada por su presidente y vicepresidente, cardenales Claudio Hummes y Pedro Barreto respectivamente, y por su secretario ejecutivo, Mauricio López, la institución católica expresa su preocupación por lo sucedido y pide que se tenga en cuenta la autonomía del organismo. «Nos parece que esta decisión del Secretario General de la OEA viola los principios de autonomía e independencia de la CIDH y debilita el sistema interamericano de protección de derechos humanos», denuncia. Hummes, Barreto y López hacen constar que la REPAM mantiene «una relación formal y de colaboración con la CIDH en diversos ámbitos para la protección y acompañamiento de pueblos indígenas, comunidades y territorios amazónicos desde el año 2015». Indican que este organismo desempeña «una misión muy importante en las Américas y el Caribe en la promoción y protección de los derechos humanos». Y piden que el desencuentro se resuelva por la vía del diálogo. Con respecto a las acusaciones sobre Abrão señalan: «Los derechos humanos de los funcionarios(as) o exfuncionarios(as) de la CIDH deben ser precautelados, por ello consideramos que los procesos de investigación interna de la OEA en torno a posibles denuncias, deben gozar de la debida transparencia y, de ser el caso, adoptar las medidas que correspondan».

Doctor en Derecho por la Universidad Católica de Río de Janeiro y posgrado en Derechos Humanos y Procesos de Democratización en la Universidad de Chile, Abrão es secretario ejecutivo de la CIDH desde agosto de 2016. Ha sido secretario ejecutivo del Instituto de Políticas Públicas de Derechos Humanos de Mercosur (2015-2016); secretario nacional de Justicia de Brasil (2011-2014); presidente de la Comisión de Amnistía – responsable de las políticas de reparación integral y memoria para las víctimas de la dictadura brasileña (2007-2016); y presidente del Comité Nacional para los Refugiados, del Comité Nacional contra la Trata de Personas y del Comité Nacional para el Combate a la Piratería y Delitos contra la Propiedad Intelectual. También en su país, Brasil, coordinó la Estrategia Nacional de Combate a la Corrupción y Lavado de Activos durante cuatro años.

La REPAM, como es sabido, está participada por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), la Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR), las Cáritas de América Latina, y la Comisión para la Amazonía de los Obispos de Brasil (CNBB).

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