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La Puebla de Guadalupe celebra la solemnidad litúrgica de la patrona de Extremadura

El día 6 de septiembre se celebra la solemnidad litúrgica de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de Extremadura. A las 11 de la mañana ha tenido lugar la tradicional ofrenda floral y la posterior solemne Eucaristía presidida por Juan Carlos Moya, OFM. Esta misma tarde, a las 20 horas, será presidida por el arzobispo de Mérida-Badajoz, Celso Morga.

Desde la cuenta oficial del Año Jubilar Guadalupense, invitan en esta solemnidad litúrgica a leer la Carta Pastoral conjunta del arzobispo de Toledo y los obispos de la provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz, «Guadalupe: Hogar de María, casa de sanación».

La Morenita de Villuercas

Los obispos explican la historia de la imagen y los comienzos de la devoción a la «Morenita de las Villuercas», tal como se le conoce en Extremadura. «No queremos dejar pasar la ocasión para agradecer a la comunidad franciscana que haya recuperado y adquirido como obra de Iglesia para la historia gran parte del Monasterio, que por entonces no formaba parte del Santuario. Agradecemos su meritoria labor en el cuidado y mantenimiento del rico patrimonio litúrgico y cultural que atesora, así como la labor pastoral que han venido haciendo durante tantos años».

Los prelados subrayan es la coronación pontificia de la imagen como fruto de la devoción a Santa María de Guadalupe y exponen la vinculación de la monarquía española con esta imagen mariana, desde la época de la Reina Isabel La Católica.

San Juan Pablo II, peregrino en Guadalupe

La Carta Pastoral aborda la fe de la cantidad de personas devotas de la Virgen de Guadalupe: «Los obispos hemos sido testigos de esta realidad luminosa que desprende este lugar santo y mariano; hemos visto a padres, madres, jóvenes y muchos otros amigos que, tanto con sus sacerdotes o con nosotros, han caminado presenciando y gozando el cambio de vida que para todos ellos ha supuesto esta experiencia, esta gracia de Dios recibida de las manos de María».

Este Año Jubilar Guadalupense coincide con el centenario del nacimiento del Papa San Juan Pablo II (1920), quien peregrinó a Guadalupe y cuya homilía en el atrio del Monasterio, el 4 de noviembre de 1982, «se centró en los emigrantes, muchos de los cuales partieron de Extremadura. Han pasado 38 años desde aquel acontecimiento». Los obispos indican que «al leerlo de nuevo, estamos convencidos de que San Juan Pablo II nos está hablando ahora mismo con una actualidad sorprendente».

Invitación para que Guadalupe sea lugar de sanación

La Carta posee un apartado dedicado al santuario mariano como «lugar de sanación y de encuentro con Jesús y María». Un espacio que debería ser «una nueva Betania, en un centro de espiritualidad, donde todos podamos acudir para descansar con el Señor y con la Santísima Virgen; donde pudiéramos escuchar, meditar y orar sosegadamente».

Las víctimas de la pandemia, en un lugar destacado

La carta pastoral dedica un apartado a todas las personas que han sufrido y están sufriendo las consecuencias de la crisis por la covid-19.

Los obispos recuerdan e invitan a tener presente a todas las personas que han perdido a sus familiares y amigos: «Abrimos la Puerta Santa del Año Jubilar Guadalupense cuando aún estamos bajo el impacto y el sufrimiento que nos está dejando la pandemia en estos meses. Muchos de los que peregrinaréis a este santuario mariano habéis tenido que despedir desde lejos a los seres queridos que este virus se nos ha llevado: amigos, padres y madres, y, sobre todo, vuestros mayores, abuelos y abuelas.

Estamos seguros de que muchos de ellos vinieron también a los pies de la Santísima Virgen para poner sus vidas y a todos vosotros, que habéis nacido en una familia cristiana, en sus maternales manos». «No olvidéis cuando caminéis a Guadalupe que todos ellos están presentes, están con nosotros animándonos y llamándonos a vivir este Año Jubilar, un año preñado de ternura y de misericordia, pudiendo cogerles de la mano desde la fe, la esperanza y el amor, en el umbral de la Puerta Santa del cielo que es cada altar y cada Eucaristía, y así abrazarles y decirles cuánto les queremos».

El Año Jubilar Guadalupense dio comienzo el 2 de agosto de 2020, fiesta de Nuestra Señora de los Ángeles de la Porciúncula, con el lema «Y desde aquella hora la acogió, el discípulo la recibió en su casa» (Juan 19,27), y se extenderá hasta el 10 de septiembre de 2022, en virtud de la ampliación concedida por la Santa Sede.



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