Internacional

La Orden de la Merced recibe el homenaje de dos importantes sociedades de Chile ante la próxima celebración de sus 800 años

La Orden de la Merced recibe el homenaje de dos importantes sociedades de Chile ante la próxima celebración de sus 800 años

 

La tarde del lunes 13 de noviembre se realizó, en la sede del Instituto de Chile, una solemne ceremonia en que la Sociedad Chilena de la Lengua y la Sociedad de Historia y Geografía de Chile rindieron homenaje a la Orden de la Merced por los 800 años de fundación que celebraremos el próximo año.

La ceremonia contó con la presencia del Nuncio Apostólico en Chile, Monseñor Ivo Scapolo; el Cardenal Arzobispo de Santiago, Monseñor Ricardo Ezzati; el Arzobispo emérito de Santiago, Monseñor Francisco Javier Errazuriz; el Superior Provincial de los Mercedarios, fray Ricardo Morales Galindo, los religiosos mercedarios fray Carlos Anselmo Espinoza, fray Mario Monardes y fray Mario Salas; el embajador de España en Chile, Carlos Robles Fraga; el Primer Secretario, Encargado de Cultura y Migraciones de la embajada de Perú, Daniel Oie Gandarillas además de los anfitriones Alfredo Matus Olivier, director de la Academia Chilena de la Lengua y Sergio Martínez Baeza, presidente de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía.

El homenaje contó con la exposición de la académica Ilse Sasso Olivares, directora de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía, quien dictó su conferencia “Fuentes histórico-literarias en la Trilogía de los Pizarro, de Tirso de Molina, mercedario”, en tanto Juan Antonio Massone, miembro de número y censor de la Academia Chilena de la Lengua, se refirió a la “Presencia mercedaria en las letras chilenas”.

El Superior Provincial, fray Ricardo Morales agradeció el homenaje, señalando que es un buen momento “para detener el camino y mirar lo andado”. Recordó al Papa Francisco, quien con ocasión del Capítulo General de la Orden el año pasado les señalaba, que hacer memoria es importante, pues permite evocar “…las grandes gestas cumplidas en estos ochos siglos: la obra de redención de cautivos, la audaz misión en el nuevo mundo, así como a tantos miembros ilustres por santidad y letras que engalanan nuestra historia.”

Fray Ricardo Morales hizo especial referencia a que la Orden introdujo la devoción a Nuestra Santísima Madre de la Merced “de hondo arraigo popular en Chile, muchos lugares cada 24 de septiembre la celebran con gran dedicación”.

Para finalizar sus palabras de agradecimiento, el padre Morales destacó el sentimiento que hoy en día animan a los religiosos de la Provincia Mercedaria de Chile, “conscientes de nuestra historia, fieles a la entrega generosa de nuestros frailes, pero mirando los nuevos campos de acción redentora que nos ofrece el mundo”, para ello citó al Papa Francisco en su mensaje final del Capítulo General: “La verdadera vida de la Orden debe buscarse en el constante esfuerzo por adecuarse y renovarse, a fin de poder dar una respuesta generosa a las necesidades reales del mundo y de la iglesia, siendo fieles al patrimonio perenne del que son depositarios… ser profetas es prestar nuestra voz humana a la Palabra eterna, olvidarnos de nosotros mismo para que sea Dios quien manifieste su omnipotencia en nuestra debilidad”

Al finalizar la ceremonia se compartió con los convocantes e invitados en este homenaje:

Alfredo Matus Olivier, director de la Academia Chilena de la Lengua. “Este homenaje se puede sintetizar en dos palabras que son centrales: “Merced”, que como dice la academia es un beneficio gracioso, la realización de un acto bueno, sin esperar ninguna recompensa del otro, la gratuidad del bien, eso es merced. Al mismo tiempo la “Redención” de cautivos en la antigüedad, pero que hoy se hace más necesario ya que seguimos teniendo otras cautividades. La Orden de la Merced tiene plena vigencia dado lo que ha significado en la historia de España y en la historia de la cultura hispánica, por eso la Academia de la Lengua se ha sumado en cuerpo y alma en este homenaje. La relevancia de un Tirso de Molina, mercedario, y en las letras nacionales representados por Pedro Armengol Valenzuela, que fue Superior General de los Mercedarios y realiza una reforma tremenda y al mismo tiempo escribió mucho, y eso es algo que nos interesa a nosotros como académicos, ese diccionario etimológico de nombres, de personas, plantas, de árboles, etc. procedentes de lenguas indígenas. Para nosotros este es un acto muy significativo”.

El Cardenal Ricardo Ezzati, arzobispo de Santiago se refirió a la Orden diciendo: “Creo que la primera impresión es una gratitud a Dios por el Don que es la vocación mercedara al servicio de la evangelización y el servicio de la más auténtica liberación de las personas, esclavos de algunas expresiones de esta sociedad, antigua y moderna y se ha ofrecido como un don de Dios y como un mensaje liberador. En segundo lugar, expresar que este servicio la Orden lo ha prestado a lo largo de tantos siglos en la Iglesia, en el mundo y en Chile, por eso me alegra enormemente que sea reconocida por la sociedad civil, no siempre es así, pero que bueno que haya instituciones civiles como las que hoy día han homenajeado a la Orden, que saben reconocer el don que la Iglesia y una Orden está prestando a la vida del país. En tercer lugar, quisiera desearles a la Orden mercedaria que inicie el nuevo siglo de vida con mucha esperanza, segura que con la protección de la Virgen María podrá realizar muchas obras buenas en favor de nuestro pueblo”.

Finalmente el Nuncio Apostólico, Ivo Scapolo, expresó “He aceptado con mucho gusto participar de esta ceremonia en la cual se ha querido poner en evidencia la contribución tan importante, tan valiosa que la Orden de la Merced ha dado a la Iglesia Universal, a la Iglesia en Chile y al pueblo chileno. Hago votos para que la celebración, que se hará el año próximo de estos 800 años de fundación de la Orden de la Merced, sea una ocasión para redescubrir todo el bien el pueblo chileno ha recibido de esta Orden y de otras ordenes que han trabajado con mucha generosidad y con muchos frutos. Que sea una ocasión para redescubrir el patrimonio religioso y espiritual que está en el corazón de muchos chilenos. Es una ocasión para reavivar la devoción a la Virgen de la Merced, sobre todo por su intercesión en favor de todos los esclavos, como se decía hoy, esclavos del error, del pecado, de las injusticias. Que la Virgen de la Merced pueda iluminar a cada uno y a los padres mercedarios, para vivir, estos meses y estos próximos años, con mayor fuerza su carisma en la situación particular que Chile está viviendo”.

 

Fuente: Provincia Mercedaria de Chile

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