Internacional Última hora

La lucha de las Siervas de san José contra la Trata en Perú

Taller de solidaridad lleva su trabajo en este campo en Perú, en Urcos, al sur de los Andes. Allí la comunidad de las Siervas de san José lleva más de 15 años comprometida con l lucha contra la Trata. «En el fenómeno de la trata de personas confluyen diversos factores de riesgo como pobreza, inequidad, falta de oportunidades, desigualdades de género, políticas migratorias restrictivas, baja escolaridad, analfabetismo, crisis familiares, abandono, carencia de documentos de identidad y mano de obra barata, entre otros»señala Liliana Escobedo, responsable del proyecto, en el que trabaja junto a Lucrecia y Cristina.

Precisamente mañana, día 23 de septiembre, la comunidad internacional celebra el Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Personas. Ante ello, el compromiso de varias instituciones de Iglesia como Fundación Taller de Solidaridad es «una de las grandes violaciones de los Derechos Humanos del siglo XXI: la trata y la explotación sexual como símbolo de la esclavitud de la sociedad».

Durante este tiempo, el trabajo en red junto a otras organizaciones de defensa de los Derechos Humanos ha sido clave para el éxito de las acciones en Perú. En el momento actual, la pandemia del COVID-19 ha llevado a introducir cambios importantes en el trabajo, buscando alternativas para avanzar en la prevención contra la trata. Se suprimió todo lo presencial para dar paso a otras iniciativas como: un programa de radio que emite semanalmente en quechua, microemprendimientos para ayudar ante la crisis económica agravada por la pandemia o una educación que basada en el desarrollo de las competencias laborales de la juventud sin olvidar otras áreas complementarias que den a las personas una visión más amplia de la vida y así intentar evitar que caigan en la Trata de Personas.

En los primeros meses de 2019, el gobierno peruano cifraba en 148 las personas víctimas de explotación, 68 de ellas laboral y en menor medida de trabajos y servicios forzados, venta de niños/as o mendicidad, entre otros. Pero Liliana asegura que la realidad está muy por encima de estos números, en un país en el que las mafias son potentes. Por eso, «no podíamos estar indiferentes a la situación de explotación que aparecía ante nosotras. De ahí que optamos por la defensa de los derechos de las mujeres con enfoque de género en todos nuestros proyectos y optamos por el proyecto de Defensa ante la Trata de Personas, situándonos en la línea de la prevención. Una plataforma base para dirigirnos hacia la población fue nuestra Institución Educativa en Urcos. Desde aquí nos desplazamos a todos los colegios, tanto de la zona de las poblaciones del valle hasta las comunidades campesinas de altura, en las que las niñas y niños son entregados con mayor facilidad por las mismas familias, debido a la pobreza», comenta Cristina Vélez, implicada también en el proyecto y en la Institución Educativa.

Un día internacional

Este día fue instaurado por la Conferencia Mundial de la Coalición Contra el Tráfico de Personas, en coordinación con la Conferencia de Mujeres que tuvo lugar en Dhaka, Bangladesh, en enero de 1999, en conmemoración de una efeméride: ese día, en 1913, fe promulgada la primera ley en el mundo que marcó la culminación de una de las luchas más resonantes de la historia contra la esclavización de mujeres, niños y niñas para el ejercicio forzado de la prostitución.

La trata de personas se traduce en explotación sexual, explotación laboral, trabajos forzados, tráfico de órganos, etc. De estas variantes, la explotación sexual es una de las grandes lacras de una sociedad en la que España se ha convertido en uno de los primeros países de Europa consumidor de sexo y prostitución. Según la Organización Internacional de Trabajo, hay 21 millones de personas víctimas del trabajo forzoso en el mundo. De ellas, casi 5 millones son víctimas de trata con fines de explotación sexual. En el caso de las mujeres víctimas de trata (el 77% en la UE), hablamos además de una de las expresiones más graves de la violencia de género. Una realidad global (142 países que representan el 94% de la población mundial están afectados por la trata), que se manifiesta y se intenta combatir desde iniciativas locales en todo el mundo.

Regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

REGISTRARME