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La Ley Celaá

Volvemos a la carga. Son demasiadas casualidades para no llegar a pensar que lo que está haciendo este gobierno es aprovechar las circunstancias de miedo, inseguridad, y pandemia para sus proyectos de Ingeniería Social. Y aún ahora quieren seis meses sin el más mínimo control, para hacer y deshacer a su antojo. Comienza a ser algo más que preocupante. El referente Venezolano está demasiado próximo. La deriva totalitaria se esconde bajo demagogia y buenas palabras, mientras se legisla para prohibir la voz que se oponga, y para coartar libertades de todo tipo.

Y como se decía antes, de muestra un botón. La LOMLOE. La nueva –una más- Ley de Educación. La Ley Celaá.

Con independencia de las medidas pedagógicas, muchas de ellas cuestionables, que contempla la propuesta de ley, se trata de una reforma con una evidentísima carga ideológica que promueve la reducción progresiva del modelo de educación concertada y atenta contra la pluralidad del sistema educativo, pues esta reforma permite a la administración pública distribuir a los alumnos por centros reduciendo la elección educativa de sus padres. Es decir, los padres no podrán decidir a qué colegio quieren enviar a sus hijos y será el gobierno quien lo haga. Se inventa un derecho a la educación “pública” -cuando el derecho reconocido en la Constitución es el derecho a la educación-; la enfrenta al modelo de educación concertada, ampliamente implantado en Europa, rompiendo el equilibrio y la complementariedad de redes que se ha mantenido hasta ahora; limita la autonomía de los centros y pone en duda la supervivencia de los centros de educación especial, entre otros aspectos.

La dictadura educativa. Sin más ni más. Con el apoyo –a cambio de muchas otras cesiones- de separatistas, herederos de terroristas, radicales de izquierda y demás. Para que luego lleguen los conservadores y tampoco la retiren en sus bases, que para eso conservan lo que los progresistas hacen.

Y nadie dirá que no tenemos un problema con la educación en este país. Seis leyes educativas en algo más de treinta años, es un dato alarmante. Uno de los factores claros de decadencia de nuestra sociedad es la ausencia de un modelo educativo estable, claro y centrado conforme a fines de interés general y de desarrollo humano, lo cual ha llevado a la sociedad española en su fase de restauración democrática desde 1978 a índices más que preocupantes de fracaso, ineficiencia e ineficacia en el ámbito educativo.

Utilizada la educación unas veces de forma ideológica, poniéndola al servicio de intereses de partido o de grupo para adoctrinar a los futuros votantes, y otras como un mero servilismo al mercado, entendiéndola como una factoría de producción de títulos y mano de obra para las necesidades laborales de los empresarios, pareciera que se ha renunciado a aquello que la educación debería ser en sí misma: el proceso de crecimiento y de maduración de la persona en sus distintas dimensiones: intelectuales, físicas, espirituales, morales, artísticas, relaciones, identitarias, sociales y aptitudinales.

Urge pues una regeneración del modelo educativo para atender a la clave que permita un futuro capaz de articular modelos sociales y humanos alternativos a la actual situación de perpetua crisis neoliberal, de devaluación de la idea misma de persona y de sociedad, desarrollando un planteamiento educativo estable que permita dar frutos, alejado de planteamientos tanto terriblemente ideológicos como meramente funcionales, y hacerlo en los distintos niveles académicos -básicos, universitarios, profesionales y de renovación y readaptación laboral-, eliminando vicios acendrados tras más de treinta años, que hablan de inmovilidad, ideologización, nepotismo, servilismo o endogamia.

Desde distintas realidades de la Escuela Concertada se están lanzando iniciativas que informen a toda la sociedad de lo que esta ley quiere, y que protesten por lo que están intentando hacer. Hoy mismo hay una rueda de prensa al respecto. Se pueden encontrar material de apoyo e información en el sitio web de la Plataforma Concertados, y se desea –además de realizar concentraciones de rechazo, manifestaciones y protestas- hacer una recogida de firmas que hoy mismo da comienzo a través de la web www.masplurales.es.

¿Servirá para algo las medidas que se intentan hacer para frenar esta ley?

Pues nadie sabe muy bien. Pero uno que suele ver el vaso medio vacío, se teme lo peor. Luchar contra todo el aparato mediático del poder, contra el sempiterno prejuicio antieclesial de la incivilizada izquierda española, contra los intereses mundialistas de la ingeniería social que nos abocan a nuevas sociedades “abiertas”, tecnológicas,  etc., es como la pulga contra el elefante. Ojalá fuese como David contra Goliat.

Vicente Niño Orti. @vicenior

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