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La Iglesia católica eritrea celebra la fiesta anual de la archidiócesis

La Iglesia católica eritrea celebra la fiesta anual de la archidiócesis 

Eritrea: peligra la presencia cristiana en el país

Ayuda a la Iglesia necesitada: la situación en el país africano es dramática. En las últimas semanas se han cerrado 22 centros de salud propiedad de Congregaciones religiosas o diócesis católicas. Otros 8 centros católicos ya habían sido confiscados entre los años 2017 y 2018. También cerró el único instituto para seminaristas y religiosas

“Nos impidieron ofrecer lo poco que podíamos dar, en lugares donde nadie se preocupa por la población, ni siquiera el Estado. Si el Gobierno también nos obliga a cerrar las escuelas, nuestros sacerdotes y religiosas encontrarán una forma de sobrevivir. Pero, ¿cómo lo hará la gente?”. Es la amarga pregunta planteada por una fuente cercana a la Iglesia eritrea, que por razones de seguridad prefiere permanecer en el anonimato, durante una conversación con Ayuda a la Iglesia necesitada. “Todo – continúa la fuente – ocurre en la indiferencia. Pero, el mundo ¿nos ve? ¿O sólo toma conciencia de Eritrea cuando se habla de los nuevos inmigrantes que llegan a las costas italianas?

La dramática situación de la Iglesia local

En las últimas semanas se han cerrado 22 centros de salud propiedad de Congregaciones religiosas o diócesis católicas, en nombre de una ley de 1995 por la que el Estado se impone como único gestor de las obras sociales. Otros 8 centros católicos ya habían sido confiscados entre los años 2017 y 2018. “¿Cómo llevará a cabo el Gobierno este servicio cuando los hospitales estatales carecen de equipos y recursos adecuados?”.

La población privada del servicio sanitario de la Iglesia

Las estructuras deberían hacerse públicas, pero como explica la fuente, “no ha habido ninguna transferencia: los agentes simplemente han sellado todo, privando a la población de un servicio vital. Los pacientes eran de todas las religiones, los católicos en Eritrea somos sólo el 5%”. Además, en muchos casos, junto con los consultorios, también se colocaron los sellos en las residencias adyacentes de las religiosas, que tuvieron que trasladarse a otras casas de sus respectivas Congregaciones. Para muchas de ellas ni siquiera es posible salir del país, porque el Gobierno no permite que las mujeres menores de 40 años y los hombres menores de 50 años que no han servido en las fuerzas armadas se vayan al extranjero.

Las escuelas católicas también están en peligro

En este momento existe un fuerte temor por el destino de las 50 escuelas, desde la primaria hasta la secundaria, y de las más de 100 guarderías infantiles administradas por la Iglesia Católica en Eritrea. En septiembre, con el comienzo del nuevo año escolar, se dispondrá de más información sobre el destino de los institutos. Hace unos diez años, sin previo aviso, los alumnos de una escuela dirigida por una Congregación de monjas fueron transferidos a institutos estatales. La escuela católica fue reabierta sólo cuatro años más tarde.

También cerró el único instituto para seminaristas y religiosas

“Ahora no existe ninguna estructura en la que los candidatos al sacerdocio y al noviciado puedan estudiar. La policía también arrestó a una monja y a un sacerdote porque se negaron a dar los nombres de los estudiantes. Además, el Gobierno ha decretado que todos los estudiantes, incluidos los de las escuelas católicas, deban asistir en el último año de la escuela secundaria a un instituto militar. “Los estudiantes que no asisten a este último año no reciben un diploma. Incluso las monjas que trabajaban en los centros de salud confiscados no tienen ningún título y, por lo tanto, no tienen posibilidad de trabajar en otros hospitales”.

La Iglesia Católica molesta porque es una voz independiente

La situación de la Iglesia Ortodoxa es diferente, puesto que desde hace más de 10 años ha cedido a la imposición de entregar todas las ofertas al Estado y cuyos sacerdotes reciben de hecho un salario del Gobierno. Sucedió en el año 2006 cuando el Patriarca Antonios fue puesto bajo arresto domiciliario, condición en la que aún se encuentra, y reemplazado por un Patriarca elegido por el régimen. “Han intentado hacer lo mismo con nosotros, los católicos, pero nos negamos. Nuestra Iglesia es la única voz independiente y por esto molestamos mucho a las autoridades. Pero si eliminan nuestra presencia, ¿quién pensará en el pueblo eritreo?

Vatican News, 25 de julio de 2019

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