Iglesia en España

La Iglesia en Aragón muestra su papel en los centros penitenciarios de la comunidad

 

La Iglesia en Aragón muestra su papel en los centros penitenciarios de la comunidad

II Semana de Pastoral Penitenciaria de Aragón, que tiene como objetivo tender puentes entre las cárceles y la sociedad aragonesa, desde la labor de los voluntarios católicos que colaboran en el acompañamiento de las personas privadas de libertad y de sus familias.

Evangelizar y humanizar el mundo penitenciario, tender puentes entre la cárcel y la sociedad, haciendo realidad el programa del Evangelio: “Estuve en la cárcel y vinisteis a verme” (Mt 25, 36).

Durante todo el año, la Iglesia católica presta atención humana y espiritual a los más de 2.000 internos que cumplen condena en los tres centros penitenciarios de nuestra Comunidad (Teruel, Zuera y Daroca). Una labor, a menudo desconocida, que se va mostrar durante la II Semana de Pastoral Penitenciaria de Aragón, entre los días 18 y 24 de septiembre.

-En un primer bloque, la Casa de la Iglesia de Zaragoza acogerá varias charlas y mesas redondas. Entre otros, intervendrán el subdirector nacional de Instituciones Penitenciarias, José Manuel Arroyo, y Francisco Aguelo, director del Centro de Internamiento de Juslibol. Después, los actos se trasladarán a los propios centros. El viernes 22 de septiembre habrá una celebración en Teruel y el sábado 23, por la mañana, tendrá lugar una peregrinación a la cárcel de Daroca, en la que participará la coral San Agustín. Por la tarde, el mismo sábado, el Centro Penitenciario de Zuera acogerá un Festival de Migraciones. Ya el domingo, día 24, don Ángel Pérez Pueyo, obispo de Barbastro-Monzón y coordinador de Pastoral Penitenciaria, oficiará una eucaristía en Zuera, donde el 1 de octubre actuará también la Coral San Agustín.

Feliciano, un interno que ahora se encuentra en régimen de semilibertad, anima a participar en estos actos y agradece la labor de la Iglesia: “Voluntarios, un nutrido grupo de hombres y mujeres que prestan un gran servicio de forma sorda, anónima, y con enorme altruismo y generosidad. Traspasan a diario los muros de la prisión para ayudar (no sólo materialmente) a los internos, sin hacer preguntas, sin prejuicios, sin importarles su origen, condición social o sus creencias, todo ello sin entrar a valorar su labor de evangelización en la fe. Así lo he vivido yo, y por esta razón, os animo de todo corazón a seguir por ese camino”.

La participación es libre en todos los actos, pero para acudir a las cárceles resulta necesario inscribirse antes del 1 de septiembre: “paspenza@gmail.com”. Vea el programa completo.

 

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