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«La hospitalidad es una virtud que da testimonio del encuentro amoroso con el prójimo». Oración por la Unidad de los Cristianos

«Estamos llamados a orar, para que todos los cristianos se conviertan en una familia de nuevo, para testimoniar juntos el amor por Cristo»: así lo declara en una entrevista con la Agencia Fides, Anthony Currer, oficial del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, con motivo de la apertura de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos (18-25 de enero), una iniciativa internacional de oración ecuménica, celebrada en todo el mundo, promovida conjuntamente por el Consejo Ecuménico de Iglesias, para protestantes y ortodoxos, y por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, para los católicos.

El Octavario de Oración se estableció por primera vez en 1908 como un momento en el que las confesiones cristianas orasen juntas para lograr la plena unidad de la Iglesia. Cada año tiene lugar en el hemisferio norte entre el 18 y el 25 de enero, mientras que en el hemisferio sur se celebra en otras fechas, por ejemplo en el tiempo de Pentecostés.

Centrados en la acogida

Los textos propuestos a los cristianos de todo el mundo para el 2020 son el resultado de un proyecto llevado a cabo por las Iglesias de Malta y Gozo, que se centra en la tragedia de los migrantes y en el tema de la acogida: «El subsidio de oración propuesto para este año —informa el padre Currer— se titula “Nos trataron amablemente” y se inspira en el episodio relatado por el capítulo final de los Hechos de los Apóstoles (Hechos 28, 2) en el que San Pablo y los hombres que estaban con él en el barco después de una terrible tormenta, logran salvarse y son rescatados generosamente por los habitantes de la isla de Malta».
«Este episodio —explica—, vuelve a proponer el drama de la humanidad: los pasajeros del barco están a merced de la violencia del mar y de la poderosa tormenta que se desata a su alrededor. Son fuerzas que los empujan hacia metas desconocidas, y se sienten perdidos. La Divina Providencia los mantiene unidos en la esperanza de la salvación. El barco y toda su preciosa carga se perderá, pero todos podrán salvar sus vidas».

Abandonar nuestros apegos

Por lo tanto, personas diferentes y en desacuerdo entre ellos, embarcados en el mismo barco, llegan al mismo destino, donde la hospitalidad de los isleños revela la unidad de la humanidad: «En nuestra búsqueda de unidad —señala el reverendo—, abandonarse a la Divina Providencia implica la necesidad de abandonar muchas de las cosas a las que estamos profundamente apegados. Lo que Dios desea es la salvación de todos».

«Como cristianos y humanos, esta historia nos desafía: ¿chocamos con las fuerzas frías de la indiferencia, o mostramos una ‘bondad rara’ y nos convertimos en testigos de la providencia amorosa de Dios para todos los hombres? La hospitalidad es una virtud fundamental en nuestra búsqueda de unidad entre los cristianos. Nuestra unidad cristiana se descubrirá no solo mostrándonos hospitalidad unos con otros, sino también a través de encuentros de amor con aquellos que no hablan nuestro idioma, que no comparten nuestra cultura o nuestra fe».

La celebración ecuménica principal tuvo lugar en la pro-Catedral anglicana de San Pablo en La Valeta, en la noche del viernes 24 de enero. Por último, los diferentes partner ecuménicos y las personas involucradas en el diálogo ecuménico en Malta se reunirán el sábado 25 de enero, día de la conclusión de la semana, para un momento de oración y de intercambio.

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