Iglesia en España

Es la hora de tu compromiso, por el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella

Es la hora de tu compromiso, por el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella

Carta dominical del arzobispo metropolitano de Barcelona, Mons. Juan José Omella, correspondiente al próximo domingo, 23 de octubre de 2016. 

Celebramos hoy la Jornada del DOMUND. En esta fecha tan misionera, el Papa Francisco nos invita a todos los cristianos a vivir nuestro compromiso de bautizados con más generosidad. Nos dice: “Todos estamos invitados a salir, como discípulos misioneros, ofreciendo cada uno sus propios talentos, su creatividad, su sabiduría y experiencia en llevar el mensaje de la ternura y de la compasión de Dios a toda la familia humana”. (Mensaje del Papa, Jornada Mundial de las Misiones 2016, 1).

Dos mil años después del inicio de la misión, son muchas las áreas geográficas, culturales, humanas o sociales en las que Cristo y su Evangelio no han penetrado aún. ¿Cómo no escuchar la llamada que emerge de esta situación? El mandato del Señor: “Id al mundo entero…” (Mt 28,19) sigue resonando en el corazón de todo bautizado. Ante estas palabras de Jesús, deberíamos preguntarnos todos, comunidades, bautizados, consagrados: ¿Qué tipo de sordera nos impide escucharlo? ¿Qué resistencias impiden en nosotros, seguidores de Jesús, avanzar con coraje y valentía por este camino de la misión?

Los hombres y las mujeres de nuestro tiempo tienen derecho a conocer la Buena Nueva de Jesús. Quien ha conocido la alegría del encuentro con Cristo Salvador no puede tenerla encerrada dentro de sí, debe irradiarla. La evangelización constituye un óptimo servicio a la humanidad, en orden a realizar el proyecto de Dios, que consiste en unir consigo, por medio de Jesucristo, en eterna alianza de amor, en el amor y la unidad del Espíritu Santo, a todos los hombres, haciendo de ellos un pueblo de hijos, de hermanos, libres de toda injusticia y animados por sentimientos de auténtica caridad.

En esta tarea están empeñados los misioneros. Así lo expresa un misionero de África: “En nuestro humilde caminar, nos acercamos a las casas de los hombres pidiendo techo, comida y amistad. Y damos, a cambio, como nos lo pide el Evangelio, el extraordinario regalo de la paz.” El misionero es el hombre del encuentro con Dios y con los hombres, es el testigo de la Presencia activa de Dios en el mundo y es el guía para todos los que Le buscan. Es el pregonero del Amor entrañable y universal de Dios hacia todos los hombres.

Muchos hombres y mujeres de nuestra Iglesia diocesana están trabajando como misioneros en los distintos continentes del mundo: América Latina, África, Asia… Les recordamos con gran cariño, especialmente en este día. Pedimos al Señor que les fortalezca en este preciosa tarea en que, ciertamente, no les faltan cansancios, sinsabores e incluso persecución. Pero, sabedores de todo ello, perseveran con gozo en la misión a ellos encomendada por medio de la Iglesia. ¡Son admirables, son los hijos predilectos de la Iglesia! Que su ejemplo anime a los jóvenes de nuestras comunidades cristianas, para que dediquen también su vida a dar a conocer, amar y servir a “Jesucristo, verdadero Dios y Hombre, único camino mediante el cual el mundo puede descubrir la alta vocación a la que es llamado.” (Bula Incarnationis mysterium, 2)

Pero no basta con la oración y la admiración por lo que hacen los misioneros. Es necesario que nosotros seamos más valientes en proclamar a Cristo, también en nuestros ambientes, porque Jesús es Buena Noticia para los hombres de todos los tiempos. Es la hora de tu compromiso misionero, se nos dice en esta Jornada Mundial de las Misiones 2016. Salgamos de nuestra tierra, si el Señor nos llama, y seamos generosos también con nuestra aportación económica, que será de gran ayuda para las tareas misioneras en todos los continentes del mundo.

Concluyo con las palabras de un poeta anónimo:

“No te guardes a Dios, como se guarda una herencia.

Tu vocación, como la de la Virgen, como la de Israel,

es dejar pasar a Cristo, darlo ahora a la luz, para que el mundo se ponga en camino hacia Dios. No te guardes a Dios, pues robarías a los demás, porque el Mesías viene para todo el pueblo, porque todas las razas esperan la salvación,porque para todos has sido puesto testigo de Dios.”

Queridos hermanos, que Dios os bendiga a todos.

+ Juan José Omella Omella

Arzobispo de Barcelona

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