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La diócesis de Ávila crea una fundación para gestionar los centros educativos

La diócesis de Ávila pone en marcha la Fundación para la Educación «Obispo Santos Moro Briz». Una fundación sin ánimo de lucro de carácter canónico que se encargará a partir de ahora de la gestión de los centros educativos dependientes de la diócesis de Ávila, el Colegio Diocesano Asunción de Nuestra Señora, el Colegio Diocesano Pablo VI, el Centro Juan XXIII de La Serrada y el Colegio Mayor Tomás Luis de Victoria de Salamanca.

Una medida que, como comentó este lunes el obispo, José María Gil Tamayo, es fruto de “un proceso que comenzó hace más de un año”, pues “al llegar a la diócesis me di cuenta de la importancia de la labor educativa para la sociedad abulense desde el punto de vista social, religioso y económico”. “Una labor que viene de mucho tiempo atrás y que la diócesis tiene como un gran activo por su peso en la sociedad, y que por eso queremos potenciarla y darle el instrumento que la permita navegar hacia el futuro con tranquilidad”. Para ello se la dota de capacidad jurídica a través de esta fundación en cuyo patronato se intregra a una representación de los padres de los alumnos, que ya figura en el registro de entidades religiosas del Ministerio.

Unidad

Su finalidad, según expuso Gil Tamayo, es “dar una unidad administrativa y de gestión” a las entidades educativas dependientes de la diócesis, y en ese sentido se transmiten a la fundación en usufructo durante 30 años los edificios de esos centros educativos “con permiso de la Santa Sede”. De esta forma, “la responsabilidad última seguirá siendo de la diócesis y el obispo, pero con una capacidad de gestión propia, pues podrá adquirir nuevos colegios o recibir donaciones”, indicó el prelado.

Y con la mirada puesta en el futuro, la diócesis quiere crear en el plazo de uno o dos años una plataforma que agrupe a todos los centros educativos religiosos de la provincia, incluida la Universidad Católica de Ávila. “No se trata de una OPA a esos centros, sino de crear una plataforma de ayuda mutua, que establezca sinergias educativas para servir mejor a la sociedad y a la función evangelizadora”, precisó Gil Tamayo, quien añadió que “es un camino abierto y con futuro, pues podemos integrar a más colegios con identidad cristiana y evangelizadora”.

Evangelizar

El vicario para la Educación Católica, Pablo Martín, por su parte, señaló como objetivos de esta nueva fundación “conservar la herencia recibida del papel de la Iglesia en el ámbito educativo de Ávila y mirar hacia el futuro para que la Iglesia no pierda su función evangelizadora”.

“Se trata de una fundación canónica conforme a los acuerdos Iglesia-Estado en cuyo patronato están el obispo como presidente, los vicarios, los directores de los centros educativos y una representación de las familias”, explicó Martín, quien apuntó que “eso nos permitirá ser ágiles y conservar el ADN eclesial”. El segundo paso ha sido la cesión por parte del obispo de la titularidad de los centros a la fundación, cuyo cambio de titularidad fue aprobado por la Junta de Castilla y León el pasado 1 de septiembre, que incluye la cesión en usufructo por 30 años de los inmuebles, solucionando el desequilibro generado por el tamaño de dicha actividad respecto a la de la diócesis y posibilitando una visión más real de la economía de la misma frente a la sociedad y la administración pública.

“Con esta fundación daremos seguridad, protección, unidad a los centros e identidad a la apuesta educativa de la diócesis”, subrayó el vicario de Educación Católica, quien precisó que la Fundación Santos Moro Briz “asume a más de 200 profesores, al personal de administración y servicios (20 personas) y monitores de comedor y extraescolares”, de manera que el gasto en sueldos se acerca a los 18 millones de euros anuales.



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