Revista Ecclesia » La cultura del cuidado
Opinión Última hora

La cultura del cuidado

Iniciada por el papa san Pablo VI el año 1968, el día primero de enero de este año 2021 se ha celebrado la 54ª Jornada Mundial de la Paz, bajo el lema «La cultura del cuidado como camino de paz».

El papa Francisco comienza su habitual mensaje para este día, anotando que ante la gran crisis de COVID-19, junto a testimonios de caridad y solidaridad, vemos «diversas formas de nacionalismo, racismo, xenofobia e incluso guerras y conflictos que siembran muerte y destrucción». Se necesita fomentar una «cultura del cuidado para erradicar la cultura de la indiferencia, del rechazo y de la confrontación».

En realidad, en muchas tradiciones religiosas se afirma la existencia de un Dios Creador, origen de la vocación humana al cuidado, que es también el modelo del cuidado hacia los humanos, creados a su imagen y semejanza. La institución del  Shabbat y del jubileo regulaban el culto divino y promovían el cuidado de los más débiles. Profetas como Amós e Isaías elevaron su voz en favor de la justicia para los pobres.

En la sinagoga de Nazaret, Jesús se manifestó como enviado a anunciar la buena noticia a los pobres y a liberar a los oprimidos. Misión que llevó a cabo continuamente. Con razón la tradición lo identificó con «el Buen Samaritano, que se inclinaba sobre el hombre herido, vendaba sus heridas y se ocupaba de él».

Los seguidores de Jesús saben que las  obras de misericordia constituyen el núcleo del servicio de caridad. La doctrina social de la Iglesia, en una auténtica «gramática» del cuidado, promueve la dignidad de toda persona humana, la solidaridad con los pobres y los indefensos, la preocupación por el bien común y la salvaguardia de la creación.

El Papa nos invita a usar esos principios como una «brújula» para dar un rumbo humano al proceso de globalización y para convertirnos en profetas y testigos de la cultura del cuidado.

Es hora de preguntarse: ¿Qué ha llevado a la normalización de los conflictos en el mundo? ¿Cómo convertir nuestro corazón y cambiar nuestra mentalidad para buscar verdaderamente la paz en solidaridad y fraternidad?

Ante problemas como la pandemia de Covid-19 y el cambio climático, sería una valiente decisión crear con el dinero que se usa en armas y otros gastos militares «un Fondo mundial» para  derrotar  el hambre y ayudar al desarrollo de los países más pobres.

La cultura del cuidado requiere un proceso educativo global. Los líderes religiosos y los gobernantes han de transmitir los valores de la solidaridad, el respeto a las diferencias, la acogida y el cuidado de los hermanos y hermanas más frágiles.

En conclusión, «una disposición al cuidado, a la atención, a la compasión, a la reconciliación y a la recuperación, al respeto y a la aceptación mutuos, es un camino privilegiado para construir la paz».



O si lo prefieres, regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

HAZME DE ECCLESIA

Cada semana, en tu casa