Revista Ecclesia » La Comisión de Episcopados de la UE piden políticas para los más vulnerables
Internacional Última hora

La Comisión de Episcopados de la UE piden políticas para los más vulnerables

La Asamblea Plenaria de la Comisión de Episcopados de la Unión Europea (COMECE), celebrada los días 17 y 18 de marzo, la segunda telemática a causa de la pandemia, puede resumirse en una palabra: solidaridad. Solidaridad en la gestión y distribución de las vacunas de la covid-19; solidaridad en la gestión de la migración; y solidaridad para abordar el impacto socioeconómico de la crisis. La superación de esta, las políticas de migración y asilo, y el estado de la libertad de religión y culto han sido sus principales temas. El plato fuerte de la misma, no obstante, fue el encuentro con el vicepresidente de la Comisión, Margaritis Schinas, en el marco del artículo 17 del Tratado de Funcionamiento de la UE, que insta a un «diálogo abierto, transparente y regular» entre las Iglesias y las instituciones comunitarias. La entrevista con el dirigente griego se prolongó durante más de una hora, y en ella los obispos subrayaron la importancia de que las políticas de Bruselas se centren en las personas y en los valores para poder proteger a los pobres y vulnerables, máxime ahora.

Promover un contexto de acogida de los migrantes

Respecto  al Pacto de la UE sobre Migraciones y Asilo propuesto por la Comisión en septiembre pasado, la insti-tución que preside el arzobispo de Luxemburgo, cardenal Jean-Claude Hollerich, reconoció los esfuerzos comunitarios para dotarse de un «mecanismo de gestión de la migración justo y predecible», pero recordó a Schinas la necesidad de «promover un contexto de acogida» con «un enfoque justo y equitativo para los necesitados». «Tenemos que trabajar para garantizar el pleno respeto del derecho individual a solicitar asilo para cualquier persona que llegue al territorio de la UE, sin rechazos en nuestras fronteras», afirma el organismo episcopal. A grandes rasgos, la actual propuesta se basa en tres pilares: protección de fronteras; apoyo al desarrollo los países de origen de los migrantes para evitar que los jóvenes tengan que buscarse un futuro en otro lugar; y puesta en marcha de un mecanismo de solidaridad para que los países de primera acogida —España, Italia y Grecia, sobre todo— no deban cargar ellos solos con la carga migratoria. Tanto el presidente Hollerich como el secretario general, el español Manuel Barrios, han advertido del peligro de que en la actual situación de miedo e incertidumbre que vivimos, los Estados tengan la tentación de encerrarse en sí mismos y actuar por su cuenta.



O si lo prefieres, regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

HAZME DE ECCLESIA

Cada semana, en tu casa