La CEE crea la Congregación para el Rito Hispano-Mozárabe

La Asamblea Plenaria aprobó en su última reunión (1-5 de abril de 2019) la creación de una Congregación para el Rito Hispano-Mozárabe y sus estatutos. El texto ha sido remitido al Prefecto de la Congregación para el Culto Divino (CCD) y la Disciplina de los Sacramentos para su debida aprobación.

Monseñor Braulio Rodríguez Plaza, arzobispo de Toledo, es Superior Responsable del Rito Hispano-Mozárabe ha sido el encargado de presentar el tema en la Plenaria, junto al obispo de Albacete, monseñor Ángel Fernández Collado, miembro de la Comisión de Estudio que, a instancias de la Congregación para el Culto Divino, se ha encargado de elaborar los estatutos.

Breve recorrido histórico por el Rito Hispano-Mozárabe

  1. Desde la supresión del Rito (siglo XI) se ha conservado en Toledo (6 parroquias y catedral) y en Salamanca (catedral, desde el siglo XVI hasta hoy). También otros lugares, en determinados momentos, ha tenido o tienen celebraciones en el Rito.
  2. Los feligreses de las parroquias Mozárabes están vinculados a Toledo y se ha considerado al Arzobispo de Toledo como Superior Responsable del Rito.
  3. La Santa Sede, desde finales del siglo XI, ha reconocido la existencia del Rito y la dependencia del Arzobispo de Toledo (distintas intervenciones: Cisneros, Lorenzana, Alameda, etc.). En 1975, la Santa Sede pidió al arzobispo de Toledo que acometiera la revisión del Rito, conforme a las directrices del Concilio Vaticano II.
  4. Entre los años 1988 y 1994, la Santa Sede aprobó el Misal Hispano-Mozárabe que ya había sido aprobado por el arzobispo de Toledo y la Conferencia Episcopal Española, que lo presentó ante la Congregación para el Culto Divino.
  5. En los Prenotandos del Misal se prevé las celebraciones ordinarias y extraordinarias en el Rito, con permiso del obispo del lugar donde se celebra. Así se ha realizado en estos años, en distintos lugares de España.
  6. La CCD ha considerado que era oportuno coordinar, aclarar y establecer criterios para velar por la pervivencia del Rito y su adecuada celebración. Con este fin se han elaborado los «Estatutos de la Congregación para el Rito Hispano-Mozárabe».