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Kiko Argüello
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Kiko Argüello y el rabino David Sholomo Rosen, «honoris causa» por la Francisco de Vitoria: «Un diálogo al servicio del bien»

«Agradezco al Señor y a esta Universidad este acontecimiento, que sella un itinerario de acercamiento y amistad entre el Camino Neocatecumenal y el pueblo judío, que comenzó con Carmen Hernández en su viaje a Israel en 1963-64, y que fue promovido por la Declaración Nostra Aetate del Concilio Vaticano II en 1965».

Con estas palabras, Kiko Argüello, uno de los iniciadores del Camino Neocatecumenal, ha sido investido este 25 de octubre «doctor honoris causa» junto al Rabino David Shlomo Rosen.

Este es un título concedido por la Universidad Francisco de Vitoria que pretende poner en valor «el encuentro que se ha dado entre dos personalidades, judío y cristiano, que han creído en este diálogo y han puesto su amistad al servicio del bien y la belleza».

David Rosen

Actores contemporáneos en los avances en el diálogo judío-cristiano

Desde la Universidad han asegurado que ambos protagonistas «han sido actores contemporáneos en los importantes avances de los últimos tiempos en el diálogo judío-cristiano, como bien muestra la sinfonía ‘El sufrimiento de los inocentes’, compuesta por el propio Argüello para rendir un emocionante homenaje a los inocentes de la Shoah, e interpretada en 2012 en el Avery Fisher Hall de Nueva York ante los principales representantes de la comunidad judía internacional».

Tal y como ha expresado Argüello, «todos somos como Abraham, que sale de su tierra sin saber a dónde va: Dios elige a Abraham, le hace una promesa y la Palabra de Dios fecunda, da vida a la historia, la pone en marcha y Abraham debe continuar siguiendo al Señor». Por eso, juntos, «debemos seguir actuando en el mundo, que prepara un nuevo ataque contra la Iglesia y el pueblo judío, un terrible ataque de ateísmo, de negación de Dios.» En esta batalla, en esta situación histórica en la que nos encontramos, «creo que debemos ayudarnos mutuamente, cristianos y judíos, a estrechar profundamente nuestros lazos para hacer la voluntad de Dios, para redimir esta sociedad, para salvar la familia judeo-cristiana y la transmisión de la fe a los hijos».

Una relación entre hermanos

Por su parte, el rabino David Rosen ha asegurado que «es de particular interés para mí y para muchos que atesoran la relación entre cristianos y judíos, ha sido el énfasis en la reconciliación con el pueblo judío que Kiko y Carmen dirigieron, lo cual es lo que da un significado tan especial a nuestra aparición conjunta aquí esta noche».

La transformación de las actitudes y enseñanzas católicas hacia los judíos y el judaísmo que ha tenido lugar a lo largo del último medio siglo no tiene paralelo histórico.

«Un pueblo comúnmente presentado durante casi dos milenios como colectivamente culpable de Deicidio, maldecido y rechazado por el cielo, condenado a vagar hasta «el cumplimiento de la historia», es ahora referido por los Papas (en el lenguaje formulado por San Juan Pablo II) como «el muy amado hermano mayor de la Iglesia de la Alianza Divina Original que nunca se ha roto ni se romperá».

Por lo tanto, «la formación de la comisión bilateral del Vaticano y el establecimiento rabínico ortodoxo israelí tras el intercambio de embajadores de la Santa Sede y el Estado de Israel, sirvió no solo como otro hito sino también como una especie de permiso para la participación de los judíos ortodoxos en este diálogo».

Interiorizar el estudio y el conocimiento

Al mismo tiempo, ha subrayado, «la propia Iglesia todavía tiene mucho trabajo por delante para interiorizar el conocimiento y el significado de Nostra Aetate y las enseñanzas posteriores de la Iglesia con respecto a los judíos y el judaísmo».

Esta transformación «que ha llevado a judíos y cristianos de las profundidades de siglos de hostilidad y alienación mutua, a una de tal positividad, diálogo y colaboración, que tenemos la bendición de disfrutar hoy, es verdaderamente notable y seguramente un signo providencial en sí mismo».



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