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Joan Folch, influencer católico, deja Instagram «para poner a Dios en el centro de su vida»
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Joan Folch, «influencer católico», deja Instagram «para poner a Dios en el centro de su vida»

Hace unos meses, Ecclesia entrevistó a Joan Folch (@jfolchh), un joven que revolucionó Instagram «para volver a poner de moda el Amor de verdad». Ahora, se toma un respiro de la red social «para poner a Dios en el centro de su vida y vivirla al 1000 por ciento».

Este chico de 21 años, que estudia Derecho y ADE en la Universidad de Navarra, se tomó muy en serio la llamada del Papa Francisco para montar, también a través de la red, «ese lío» que tantas veces les ha pedido a los jóvenes: «Un lío que nazca de haber conocido a Jesús, un lío que nos dé solidaridad». Por eso, siguiendo esta llamada, Folch (como todo el mundo le llama) organizó a través de Instagram momentos de oración, Eucaristías en directo

En una red social donde lo que vende es la imagen «que muestra una realidad paralela», o en su propia jerga «el postureo», este joven referente en las redes apuesta por «volver a poner de moda el Amor de verdad»: «Soy un joven muy normal, entusiasta de lo que estudio, fan de mi familia, de montar copas con amigos y perseverante en el intento de aprender a tocar la guitarra». En su perfil de esta red social podemos encontrar celebraciones de la Eucaristía, «quedadas» para rezar o distintos voluntariados. Un contenido muy diferente y «con valores», que «ha llegado a Instagram para quedarse».

Con un mensaje de «gracias» y un vídeo de la Virgen, Folch se ha despedido de Instagram por un tiempo, para volver con más ganas, para reflexionar sobre lo que la red «te da y te quita», en referencia a los haters, y organizar una vuelta «con mucha más fuerza». Mientras tanto, deja un mensaje, «hagan jaleito». Reproducimos aquí algunas de las preguntas de este joven, que compartió con ECCLESIA el pasado mes de agosto.

—¿Desde cuándo estás en Instagram?

Hace unos 4 años me hice Instagram, pero hace unos meses viví algo que me pareció bastante heavy. A raíz de un vídeo que subí a IGTV, un chico ateo me escribió manifestando que le parecía incoherente ser católico con los planes de salir o montar unas copas con amigos. Le parecía absolutamente incompatible. Fue en ese momento en el que me di cuenta de la necesidad de que los jóvenes nos ayudemos todos entre todos, y aprendamos a mostrar al mundo que de verdad podemos encontrar a Dios en las pequeñas cosas de la vida ordinaria. En el estudio, en el trabajo, en las fiestas y copas, en el deporte, en los voluntariados, en la conversación con la chica que nos gusta… En todo lo que hacemos y en todas las personas que nos rodean. A partir de entonces me convencí de algo: «A partir de ahora, cuando subas un storie a Instagram, tienes que intentar que se vea a Dios detrás. Sea lo que sea». Creo que los jóvenes católicos tenemos una gran responsabilidad: volver a poner de moda el Amor de verdad.

—En tu perfil a diferencia de la mayoría de los jóvenes que vemos en Instagram, nos encontramos Eucaristías en la playa, reflexiones, quedadas para la oración… Has logrado hacerte un hueco en esta red social dando un testimonio que no es muy influencer…

¿Qué es ser muy influencer? ¿Tener muchos seguidores? ¿Promocionar varios productos al día? ¿Decir que la piña en la pizza está de moda y que te ha llegado una colonia que te parece «ideal» cuando ni la has abierto? No sé. Yo solo lanzo preguntas. Lo que sí que tengo claro es que Instagram necesita «referencers» jóvenes. Personas que transmitan valores, sinceridad y naturalidad. Como digo yo: «Jaleito a saco». Que transmitan alegría, que se adentren a tirar adelante proyectos y, que si quieren, hablen de lo que aman a su familia, que compartan las puestas de sol hablando de mil temas con cervezas, guitarras y amigos, de que han montado una misa en la playa y de que ha sido brutal. Esto, creo que en el siglo XXI es AYUDAR. Ayudar a que nos demos cuenta, entre todos, que el Amor se está volviendo, poco a poco, a poner de moda.

—¿Qué reto podemos marcarnos los jóvenes para ser verdaderamente «Iglesia en salida» a través de redes sociales?

Ser naturales. No tener miedo a expresar lo que pensamos y en lo que creemos. Y a todos los que estén empezando o quieran empezar en Instagram les diría, sin duda, que sean conscientes en todo momento que es el Espíritu Santo el que hace estas cosas, no nosotros. Es muy importante tenerlo siempre en la cabeza.



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