Opinión

Jesucristo según los obispos, por Fidel García Martínez

Jesucristo según los obispos, por Fidel García Martínez

El documento sobre la persona y obra de Jesucristo publicado por la Conferencia Episcopal, con motivo de los 50 años de fecunda aunque breve existencia, no sólo es necesario sino absolutamente imprescindible en estos oscuros tiempos en los que se pretende despojar Jesucristo, Dios y Hombre Verdadero, de sus principales títulos cristológicos no sólo los trinitarios como el de Verbo de Dios encarnado preexistente, sino de los de Salvador del hombre y Esperanza del mundo.

Lo que supone una antítesis entre el Jesús de la Historia y el Cristo de la Fe, de clara influencia en la teología de la desmitologización de Bultman que ha tenido y tiene aún una influencia corrosiva en ciertos ambientes católicos. A esta influencia bultmaniana se debe añadir en el racionalismo crítico como paradigma para el análisis e interpretación de los textos de bíblicos del Nuevo Testamento, que los despoja de su contenido revelado y teológico quedando reducidos a simples textos literarios de contenido simbólico. Algunos corrientes bíblico- teológicas, fundamentadas en el pensamiento débil de la postmodernidad y en la filosofía existencialista de Heidegger, reducen el kerigma cristiano de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo a un simple compromiso personal basado en irracionalismo de la existencia que busca sentido en cierto fideísmo.

La preocupación por la persona, misión y mansaje de Jesucristo ha sido constante en estos 50 años muy fecundos de la Conferencia Episcopal Española, como se pude comprobar por algunos documentos tan importantes la Instrucción Pastoral “Teología y secularización en España. A los cuarenta años de la clausura del Concilio Vaticano II” (30 de marzo de 2006). Documento en que se trataron cuestiones que ahora consideran oportuno volver a presentar porque sienten nuestros pastores los obispos una gran preocupación provocadas por algunas corrientes teológicas que se alejan de la comprensión de la persona de Cristo como Verbo encarnado; el significado soteriológico del misterio pascual, por el cual fuimos redimidos y el alcance universal de la misión salvífica de Jesucristo con relación al valor salvífico de las religiones.

Se trata de un documento concebido para aclarar las opiniones preocupantes en ciertos sectores de la Iglesia, especialmente de conocidos autores, con influencia en sacerdotes, religiosos / as y fieles laicos, cuyos escritos y manifestaciones, ponen en cuestión algunos aspectos fundamentales de la Fe Cristológica de la Iglesia. Por eso los obispos ha dado especial importancia a dogmas del credo católico fundamentales sobre la persona y obra de Jesucristo, como Verbo Encarnado en el tiempo, el Jesús de la Historia es el mismo que el Cristo de la Fe, único Salvador del Hombre por su Pasión, Muerte y Resurrección. La lecturas crítico-racionalista de los textos evangélicos han ha agotado todas su posibilidades y sólo significan hoy un replantear problemas superados y que nada aportan al mejor conocimiento de la Cristología. Los Pastores tienen la obligación de defender a los fieles de los lobos disfrazados de piel de oveja, que defienden teorías basadas en el racionalismo crítico que dejan a la fe como una simple ideología sin ningún fundamento de la Biblia y del Magisterio.

Fidel García Martínez, Catedrático Lengua Literatura Licenciado en Ciencias Eclesiásticas

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