Javier García-Cabañas, presidente regional de Cáritas Castilla-La Mancha / Cedida.
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Javier García-Cabañas: «Con el estreno de ‘Unplanned’ queremos que los no convencidos abran los ojos con el aborto»

¿Puede una Cáritas regional convertirse en la entidad que traiga una película a los cines de toda España? ¿Puede, además, organizar un preestreno en los cines de un centro comercial y que uno de sus invitados sea el arzobispo primado de España? ¿Es posible hacer todo esto en tiempos de pandemia, cuando las salas de cine justo empiezan a reabrir con mucho menos aforo? La respuesta la tiene Javier García-Cabañas, presidente de Cáritas Castilla-La Mancha, desde donde han organizado todo lo necesario para el preestreno, este jueves 2 de julio en el centro comercial Luz del Tajo, de Unplanned, la película que cuenta la historia de Abby Johnson. que pasó de directora de clínica abortista a activista provida. «La verdad es que desde la distribuidora, al principio, recelaban un poco de que una Cáritas fuera a conseguirlo», explica Cabañas.

—¿Cómo se les ocurrió traer esta película?

Joaquín Garrigós, que lleva la parte de cine en familia dentro del proyecto Mater, nos habló de la película y nos ofreció la posibilidad de entrar en contacto con la distribuidora. «Es una buena oportunidad para moverlo y hablar de la defensa de la vida a través del proyecto Mater.

—¿Qué es el proyecto Mater?

—Es un proyecto muy específico que surgió hace cinco años con el apoyo del entonces arzobispo, don Braulio. Hablar contra el aborto está muy bien, pero hay que dar alternativas. Y ahí empezó, atendemos a mujeres que se plantean abortar, para darles otra solución. Y si aun así abortan, siempre dejamos las puertas abiertas para que puedan tratar el síndrome post-aborto. En ese caso les ponemos un psicólogo y, si ellas lo piden, que son la mayoría, acompañamiento espiritual con un sacerdote. Es un proyecto que coordina Cáritas, pero en el que participan más entidades.

—¿Y qué tiene que ver esta película con el proyecto?

—La otra pata del proyecto, además de atender mujeres que van a abortar o lo han hecho, es la de sensibilización. Ahí, la proyección de la película encajaba a la perfección y por eso hemos tomado la iniciativa. Al preestreno vendrá el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, pero también gente de ámbito nacional como Alicia Latorre, presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida, o Esperanza Puente, que vendrá con su testimonio de lo que supone el aborto, algo que ella hizo.

—Situarse en contra del aborto no es lo más habitual en esta sociedad. A nivel empresarial, ¿han tenido algún obstáculo?

—Ninguno. Es una película que ha tenido mucho éxito y repercusión en Estados Unidos. Al final, lo que importa es el negocio y si la gente va a ver la película, se mantendrá en la cartelera. Está en casi todas las provincias de España. Ahora, el reto que tenemos es llegar a los no convencidos, a quienes les puede abrir los ojos sobre el aborto, como le pasó a Abby Johnson.

—¿Y no les causa incertidumbre realizar el estreno justo cuando los cines vuelven a abrir, con tantas medidas de prevención sanitaria?

—Mentiría si no dijera que ese ha sido nuestro gran miedo, hasta el punto de que casi cancelamos. Pero era el momento y vamos seguir adelante, aun a riesgo de perder capacidad de ocupación. El cine nos dejaba una ocupación de hasta el 75% de ocupación, pero al final va a ser de un 50% y con acomodadores. Gestionar la atención a los medios en el preestreno tampoco está siendo fácil, y vamos a hacer las declaraciones por turnos. Teníamos miedo, pero después de un proceso de discernimiento, hemos creído que merecía la pena.

—¿Qué diría de la historia que cuenta la película?

—Abby Johnson trabajaba en una clínica abortista de Planned Parenhood, y se creía todo el argumentario porque se lo habían contado. Pero en un momento tuvo que ayudar en un aborto y lo vio. Tuvo dudas durante un tiempo, por eso del prestigio profesional y la carreara, hasta que culminó su proceso de conversión. Es muy bonito, porque solo la Iglesia puede sanar esa herida. Como decía santa Edith Stein, solo puede sanar un corazón herido quien lo ha creado.

100 bebés que casi fueron abortados

El proyecto Mater comenzó hace cinco años y espera, para septiembre, que nazca el niño número 100. «Hace poco nació el número 98, en julio esperamos el 99, y para septiembre el 100. Si las cicrunstancias lo permiten, queremos hacer una gran gala para el 28 de diciembre, es un número muy simbólico», explica García-Cabañas. Recuerda, también, la primera persona que acudió al proyecto. «Era joven de 17 años. Su novio le había pegado en la tripa para provocar el aborto y sus padres la habían echado de casa porque la noticia sentó mal. Se vio, de repente, en la calle. Le acompañamos, tuvo su bebé y le acompañamos durante más tiempo», recuerda.

Un detalle que destaca García-Cabañas es que en ese proyecto llegan mujeres de toda condición social: «Muchas veces son de clase social media o media alta. A veces su duda es que tienen tres hijos y no saben si tener el cuarto, o que ya tienen más de cuarenta años y tienen miedo a una malformación. En esos casos también acompañamos, este es un proyecto específico para mujeres que se plantean abortar».

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