Congreso de Laicos

Javier Bustamante: «Tenemos que repensarnos y renovarnos para llegar al primer anuncio»

Una de las experiencias del itinerario del Primer Anuncio ha sido la de Javier Bustamante. Este laico forma parte de una red de casas de soledad y silencio llamada «Red de Murtras» que nació Cerca de Barcelona y se ha extendido por varios lugares del mundo.

«Para nuestra entidad, la soledad y el silencio es un lugar por excelencia de primer anuncio, ya que cuando las personas acuden a nuestras casas asisten a un encuentro consigo mismas y con lo trascendente». Estas casas son espacios donde pasan personas de distintas creencias e, incluso, agnósticas, y precisamente por ese motivo se convierte en lugar de primer anuncio, «no tanto porque aprovechemos para catequizar, sino porque desde el respeto a sus procesos ponemos todos los medios para que esas personas encuentren unos días de reflexión, de reposo, de libertad. Y es, desde la libertad, donde Dios llama y podemos responder con lo que somos, sin condicionamientos».

Para ellos, este Congreso es una llamada del Espíritu Santo que se ha encarnado en esta iniciativa y «nos invita a repensarnos y renovarnos, valorando el gran regalo de ser hijas e hijos de Dios, con un gran tesoro como es la Buena Nueva para compartirlo con el resto de la humanidad».

Todos son conscientes de que el Congreso no acaba el domingo, sino que sólo ha comenzado. Es decir, continúa al regresar a casa, «donde la consciencia de formar parte de ese gran cuerpo que somos las y los que seguimos a Jesús hemos de poder actuar en comunión, con alegría, con mucha creatividad y realismo en este momento de la historia que nos ha tocado vivir».

Para Bustamante, durante estos tres días el Espíritu Santo aparecerá en forma de apertura y sensibilidad «hacia lo que me rodea», tanto como persona como organización, «para poder compartir –dar y recibir– los carismas que Dios nos ha dado, en bien de los seres humanos y el planeta».

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