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Intervención del Secretario General de EC en la Comisión de Educación para hablar de la LOMCE

Intervención del Secretario General de EC en la Comisión de Educación para hablar de la LOMCE

Alvira: “Confío en que el debate parlamentario sirva para subsanar las lagunas del Proyecto con la participación de todos”

El secretario general de Escuelas Católicas, José María Alvira, intervino hoy jueves, día 4 de julio, en la Comisión de Educación del Congreso para expresar la valoración que hace la institución del Proyecto de Ley de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE).

Según explicó, el proyecto de ley tiene vocación de mejorar el sistema educativo a través de medidas como la evaluación externa, los itinerarios, la atención individualizada, los programas de refuerzo, etc. pero cuenta también con muchas lagunas. No obstante, confía en que el debate parlamentario sirva para subsanarlas, “con la participación de todos”. “Escuelas Católicas -añadió- se ofrece, una vez más, a colaborar en la mejora del Proyecto para que responda fielmente a los objetivos compartidos”.

 

El Secretario General de EC comenzó su intervención reclamando nuevamente un verdadero pacto educativo que evite los continuos cambios legislativos y leyes orgánicas sobre educación. “El sistema no soportará más cambios en un futuro próximo”, dijo. Asimismo, lamentó que el proceso previo de diálogo no haya sido tan amplio y sereno como hubiera sido deseable, al tiempo que reprochó al Ministerio de Educación la ausencia de un proyecto global y coherente que dé sentido y unidad a toda la reforma prevista.

 

Se refirió posteriormente a los tres aspectos nucleares de la reforma educativa que Escuelas Católicas considera “imprescindibles” para la reflexión en el ámbito parlamentario: la organización del sistema educativo, la autonomía pedagógica y los conciertos educativos.

 

En cuanto a la estructura del sistema educativo, dijo considerar apropiada la configuración de la ESO en dos ciclos diferenciados, con un 4º curso propedéutico, seguido de un Bachillerato de dos años o una FP de Grado Medio. Los itinerarios previstos son positivos porque suponen una forma real de atender a la diversidad, no obstante, advirtió que la configuración de las materias en bloques es demasiado compleja, no reduce el número de asignaturas ni simplifica el esquema de cada nivel educativo tal y como se pretendía. Además, el excesivo número de opciones y optativas encarece la impartición de estas enseñanzas y puede crear graves problemas en los centros de menor tamaño.

 

Dijo además estar de acuerdo con que se establezcan pruebas externas para evaluar los resultados obtenidos en la enseñanza, pero es necesario que se conozcan claramente los criterios de evaluación, que las pruebas estén bien diseñadas, que contextualicen adecuadamente los resultados, que emanen de una mayor participación y autonomía pedagógica y organizativa de los centros.

 

Habló también de la asignatura de Religión. Escuelas Católicas considera adecuado que se le otorgue la seriedad académica que requiere, pero sin olvidar que se trata de una materia optativa. Por otra parte, el estudio del hecho religioso y del cristianismo es indispensable para el conocimiento y la comprensión de nuestra cultura, nuestra historia y nuestra realidad presente, con independencia de las opciones personales de cada uno.

 

Respecto a la autonomía pedagógica, el Secretario General de EC percibe un claro retroceso, ya que el Proyecto de Ley no sólo no la garantiza, sino que la deja a expensas de las comunidades autónomas y del Gobierno central. “Nos parece especialmente preocupante la contradicción entre las intenciones expresadas en el Preámbulo de favorecer la autonomía de los centros, con las disposiciones concretas que aparecen en diferentes artículos del texto legal”, subrayó.

 

Para fortalecer realmente la autonomía de los centros, se debería reconocer a cada uno de ellos la capacidad para configurar parte del contenido del currículum, definir metodologías, fijar horarios lectivos y calendario escolar a partir de unos mínimos, elegir las herramientas informáticas de gestión interna, etc.

Por último, en cuanto a los conciertos educativos, José Mª Alvira se mostró rotundo al afirmar que la LOMCE “no es la ley de la concertada”, ya que es un Proyecto de Ley que no acaba de abordar las cuestiones pendientes y de resolver los graves defectos que presenta el actual modelo de concertación. En concreto, la LOMCE tendría que servir para mejorar aspectos como: el reconocimiento expreso del derecho al concierto si se acredita la demanda social; la renovación automática del concierto si se cumplen las condiciones que dieron lugar a su concesión; la duración mínima igual en todo el Estado (6 años) para todas las enseñanzas objeto de concierto; la armonización de la normas del pago delgado con la legislación laboral general; la adecuación del módulo económico al coste real de la enseñanza…

 



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