Iglesia en España Última hora

Iglesia abierta: 70 veces 10 (parte 6ª)

¿Qué hace la Iglesia durante la pandemia? Esta pregunta se han hecho muchas personas que no la han sentido lo suficientemente presente. Y, sin embargo, la Iglesia nunca vino… porque ya estaba: unas veces visible, otras invisible y otras invisibilizada, bajo el nombre de una institución, congregacion o diócesis, y siempre en rostros con nombres y apellidos.

Cáritas Tarragona multiplica por tres las peticiones de ayuda

Durante el estado de alarma Cáritas diocesana de Tarragona no solo ha visto multiplicar por tres el número de peticiones de ayuda, sino el tipo de personas que las solicitan. Pilar Ribas, responsable de acción social, indicaba que si las primeras que tocaban a la puerta eran personas sin techo y familias con problemas para comprar alimentos, ahora también las hay que tienen problemas para pagar el alquiler o los suministros. «Una de las necesidades que nos está llegando últimamente es la de familias que están viviendo en habitaciones realquiladas. En la mayoría de casos no pueden salir prácticamente de la habitación más que para preparar la comida o ir al baño y les está afectando a nivel emocional… Necesitan una vivienda digna donde poder trasladarse», ejemplifica.
Goretti Cebrián Castellano, trabajadora social de la entidad y responsable de formación y voluntariado, apunta, además, que están llegando familias que antes de la pandemia podían mantenerse con dificultades, pero que ahora se han quedado repentinamente sin ingresos. La situación es especialmente preocupante en las poblaciones de costa, que dependen del turismo. Llegar a estas personas es posible gracias a los 550 voluntarios y 40 profesionales que concentran sus esfuerzos en la pandemia.

Osma-Soria destina los primeros 10.000€ a ayudar a nueve pequeñas empresas

Nueve pequeñas empresas de la provincia fueron las primeras en beneficiarse del Fondo diocesano extraordinario de solidaridad puesto en marcha por la diócesis de Osma-Soria para ayudar a paliar las consecuencias de la pandemia. Los nueve expedientes estudiados en la primera reunión de la comisión gestora del Fondo recibiron 9.833,90€. De los nueves expedientes, casi la mitad (4) afectan a la hostelería; el resto a otros negocios como la vigilancia privada, la fotografía o la formación vial.

Pamplona sustituye su tradicional Tómbola por boletos solidarios

Ante la situación de la pandemia, Cáritas Pamplona no instaló este año su tradicional Tómbola, justamente en un año en que cumplía su 75 aniversario y en el que tenía previsto estrenar una nueva estructura. Sin embargo, su director, Ángel Iriarte, explicaba que se cambiaba por «dar la vuelta al boleto» para pedir que «no nos quedemos mirando el premio sino la solidaridad». Así, la tómbola marca un nuevo tiempo: «Podemos comprar boletos que no van a tener premio, solo van a tener solidaridad para los otros», www.dalelavueltaalboleto.org.

Más de mil pantallas

Las madres dominicas y carmelitas de la diócesis de Segovia han realizado más de un millar de pantallas para el hospital de la ciudad.
Estas monjas de clausura no dudaron ni un momento a la hora de ayudar a fabricar máscaras protectoras para los sanitarios.
Durante estas últimas semanas han sustituido la labor artesanal que las caracteriza, por el montaje de protecciones frente al COVID-19. Ya han entregado a los sanitarios 1.200 de estas pantallas, y en cuanto tengan más encargos reanudarán la producción.
El material utilizado es plástico de 500 micras, reciclado 50%, muy transparente para que se pueda ver bien, sin problema de mareo. Está disponible en dos tamaños: de 20×30 centímetros y de 23×30’5, con pasador o hebilla cosida a máquina, para que después pueda adaptarse la pantalla a la medida de cada uno.

Cáritas diocesana de Plasencia atiende un polideportivo para personas sin hogar

El pabellón municipal del Berrocal, en la diócesis de Plasencia, se transformó en un refugio de emergencia para quienes estaban en la ciudad y no tenían un techo bajo el que resguardarse.
Cáritas cedió las camas y se ocupó de facilitar las tres comidas diarias a quienes estuvieran en el pabellón. Los voluntarios les llevaron cada día el desayuno, la comida y la cena, además de acompañarles en algunos momentos de la noche cuando se producía la recepción de los acogidos.
Aunque fueron apenas media docena los que durmieron la primera noche, la del 18 de marzo, en el pabellón municipal llegaron a convivir más de veinte. Hombres y mujeres, desde los 20 años hasta pasados los 60, que podrán seguir disponiendo de este recurso mientras dure la emergencia sanitaria.
Así lo explicó el alcalde de Plasencia, Ángel Carretero, que agradeció la colaboración de Cáritas para mantener abierto este centro improvisado, que tal y como afirmó uno de los usuarios «es como un albergue en el que tenemos duchas, camas para dormir y comida diaria, así que estamos bien».

La diócesis de Terrassa mantuvo su servicio de acompañamiento toda la cuarentena

Desde la declaración del estado de alarma, la diócesis de Terrassa ofreció un servicio de atención personalizada y espiritual a las personas afectadas por la pandemia del coronavirus. Un equipo de sacerdotes acompañó a todas las familias que vivieron confinadas en sus casas, a enfermos en los hospitales y ancianos en residencias.
En el mismo equipo de trabajo, el Centro de Orientación Familiar (COF) continuó activo a través del grupo de orientadores, sacerdotes y psicólogos que ayudaron a solucionar problemas derivados tanto de la convivencia familiar como del aislamiento; relación, angustia, ansiedad, ira, soledad, pérdida, incertidumbre o miedo. «Lo que hemos hecho ha sido ir gestionándolo todo para llegar de una forma efectiva a todas las familias».

Ya estaban confinados

«Te escribo porque quiero que sepas que no estás solo, al igual que a mí me gusta pensar que yo tampoco lo estoy, aunque esté tan lejos de mi tierra y de los míos. Desde aquí, quiero mandarte todo mi apoyo y mi cariño». Esta es una carta que ha volado desde Australia hasta la cárcel de Teruel durante este tiempo de confinamiento. Fue posible gracias a la iniciativa de Pastoral Penitenciaria de la diócesis, que puso en marcha la iniciativa «Carta con alas», para hacer llegar a los internos algo de cercanía, ya que las medidas de aislamiento en los centros penitenciarios pararon las visitas.
La correspondencia era de ida y vuelta. Así contaba un interno su experiencia desde su doble confinamiento. «Aquí hemos vivido días de incertidumbre, pero internos y funcionarios hemos reaccionado acorde a las necesidades que exigía esta nueva situación…. Propuse hacer cine a los compañeros que están en enfermería. Desde la semana pasada, un par de días por la tarde, subo a enfermería, estoy con ellos, los animo un poco y les pongo una película», respondía. Uno de los voluntarios de la Pastoral Penitenciaria, Juan Antonio Julve, comenta el origen de la idea. «Podíamos poner en contacto a personas encerradas, aunque fueran realidades comparables hasta cierto punto», dice.

Asambleas para organizar «su casa»

Villafranca del Penedés. En esa localidad se encuentra el centro de acogida Abraham para personas sin hogar de Cáritas diocesana de Sant Feliu. Una de sus educadoras, Nazareth, contaba cómo se han adaptado. «Tenemos que ocupar el mayor tiempo posible. Para ello hemos instalado una mesa de ping pong y puzles», explicaba. Además, durante el tiempo de confinamiento los trabajadores alargaron sus turnos para cubrir las 24 horas del día, y todas las decisiones importantes se tomaron en asamblea, «para no imponer una normativa, sino que es su casa».

Betania, el hogar de emergencia en San Sebastián

Desde la diócesis de San Sebastián no dudaron en poner a disposición sus recursos para colaborar en los momentos de mayor número de contagios. En concreto, el centro «Villa Betania» que durante 25 años había acogido enfermos de SIDA y meses antes quedara libre. Aquel ofrecimiento fue rápidamente acogido por parte de las autoridades, permitiendo derivar algunos de los residentes en el centro de Cruz Roja y ampliar los espacios de atención dentro del operativo de emergencia.

Mañana más…

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