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Hermano Alois es recibido por el Papa: jóvenes y ecumenismo en el corazón de Taizé

Hermano Alois es recibido por el Papa: jóvenes y ecumenismo en el corazón de Taizé

El Papa Francisco recibió al final mañana de este jueves en el Vaticano, el prior de la Comunidad Ecumén de Taizé, hermano Alois. El encuentro, que se realiza cada año, expresa la comunión entre el Papa y la comunidad monástica, particularmente dedicada a la evangelización de los jóvenes y al diálogo entre cristianos y entre las religiones. El hermano Alois participó del Sínodo sobre los jóvenes.


Dos días después de la publicación de la exhortación apostólica «Christus vivit», fruto del Sínodo de octubre pasado sobre los jóvenes, el Papa Francisco recibió al final de la mañana de este jueves en el Vaticano, el hermano Alois Löser, prior de Taizé, acompañado por un » pequeño grupo.

La estrecha relación entre la Comunidad de Taizé y los jóvenes

Monje católico alemán con ciudadanía francesa, el hermano Alois sucedió en 2005 el fundador de la Comunidad, el hermano Roger Schutz, asesinado por una mujer con desequilibrio mental durante la oración de la tarde.

El vínculo entre los dos eventos -la audiencia y la divulgación del documento sobre los jóvenes- es probablemente sólo una simple coincidencia, pero es verdad que pensar en Taizé significa, casi inmediatamente, pensar en la atención que esta comunidad ecuménica dispensa al mundo juvenil. Basta recordar el Encuentro Europeo organizado por Taizé hace más de 40 años en diferentes ciudades de Europa, escenario anual de la Peregrinación de la Confianza sobre la Tierra, iniciada por el hermano Roger.

El encuentro con el Papa, un don para Taizé

Al final de la audiencia de esta mañana con Francisco, el Vatican News entrevistó al hermano Alois, para saber algo sobre los temas tratados durante el encuentro con el Santo Padre:

R.- Sí, todos los años tengo la oportunidad de encontrar al Papa Francisco y éste es un gran don para nosotros de Taizé, porque esto expresa la comunión que vivimos con él. Taizé no es un lugar extraterrestre: somos parte de la Iglesia. Esta mañana hablamos nuevamente del Sínodo sobre los jóvenes de los que participé. Agradezco al Santo Padre por la presencia de los jóvenes durante el encuentro, porque su presencia, como la de representantes de otras Iglesias, ha conferido otro clima al encuentro. Espero que, para los otros Sínodos, en el futuro, la presencia de las otras Iglesias sea aún más importante.

¿Usted tuvo la oportunidad de leer con un poco de anticipación -o por lo menos a partir del martes- la Exhortación Apostólica «Cristus vivit»? ¿Cuál es su impresión?

R.- Todavía no he podido leer en su totalidad, pero me alegra que el Santo Padre haya escrito este documento. Leí un poco y un punto importante que el Papa enfatiza es el de no tener miedo: no tener miedo del hecho de que los jóvenes critiquen a la Iglesia, que hagan propuestas que tal vez para nosotros sean un poco nuevas o extrañas, pero no debemos responder inmediatamente diciendo que esto no es posible, debemos acoger estas propuestas. En la Exhortación el Papa dice que una Iglesia joven puede acoger estas propuestas sin miedo, entonces veremos adónde ir.

Francisco invita a una pastoral más flexible y menos rígida, que permita a los jóvenes de encontrarse en la alegría. Ustedes ya lo hacen en Taizé …

R. – Sí, es muy importante para nosotros, en Taizé, acoger a los jóvenes con su poca fe. No siempre podemos esperar testimonios maravillosos de fe, no. A veces, muy a menudo, es una pequeña fe, pero debemos acoger, agradecer por ello y acompañar a los jóvenes a avanzar en la fe.

Es siempre el espíritu del ecumenismo que el Papa justamente expresa cuando pide en la Exhortación que se abran las puertas …

R. – Seguro. Él sabe que en Taizé no sólo van católicos, sino también protestantes, anglicanos, ortodoxos. Él también sabe que en la Comunidad somos hermanos pertenecientes a diferentes Iglesias, pero no queremos vivir un ecumenismo que sea un paralelismo con argumentos teológicos que siempre repiten la división, no: queremos anticipar la unidad en la oración. En la oración común, Cristo ya nos une.

De vez en cuando el Papa es incluso criticado porque a veces no va a visitar a los católicos, pero, por ejemplo, va de encuentro a los luteranos, a los ortodoxos … Por lo tanto, sentimos esta necesidad de trabajar por el ecumenismo y también por el diálogo, como vimos en Marruecos. ¿Cómo ve usted ese compromiso personal del Papa Francisco?

R. – Eso es muy importante. Este diálogo con otros cristianos, con otros creyentes, con el mundo, es un compromiso que se remonta al Concilio Vaticano II. Pero hoy el mundo ha cambiado y debemos dar nueva vitalidad a este diálogo con las religiones, con otros cristianos, pero también con el mundo de la ciencia y con el mundo moderno. Este no es sólo un deber que se añade a nuestra fe, pero el corazón del Evangelio es precisamente el diálogo con todos los hombres, porque Cristo murió por todos, por toda la humanidad. ¿Que significa eso? En Taizé, por ejemplo, acogemos a refugiados y entre ellos hay también musulmanes. Somos amigos ahora, hay una amistad muy profunda entre nosotros. Yo dije a mis hermanos que tal vez Cristo nos diga: «Yo también morí por ellos, por lo tanto, tengámos como amigos y luego veremos».

Marie Duhamel – Cidade do Vaticano, Vaticna News, 4 de abril de 2019

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