Papa Francisco Santa Sede

Hace seis años la primera homilía del Papa Francisco Casa Santa Marta

 

Hace seis años la primera homilía del Papa Francisco Casa Santa Marta

Inmediatamente después de la elección, el Papa Francisco eligió residir en la Domus Sanctae Marthae, en cuya capilla comenzó a celebrar misas invitando a grupos de fieles

Sergio Centofanti – Ciudad del Vaticano, Vatican News, 22 de marzo de 2019
2013.03.23Papa Francisco celebra la misa en Casa Santa Marta con los empleados de limpieza y jardines

Hace seis años, el 22 de marzo, Radio Vaticano y el Osservatore Romano anunciaron la Misa celebrada por el Papa Francisco en la capilla de Casa Santa Marta. Para su gran sorpresa, los empleados de limpieza y jardineros que trabajaban en el Vaticano ese día, un total de unas treinta personas, fueron invitados a la celebración. Desde entonces, las homilías en la Domus Sanctae Marthae se han convertido en una de las características de este pontificado.

La emoción de los empleados de la limpieza y jardineros del Vaticano

“Somos invisibles” – dijo Luciano Cecchetti, encargado del servicio de jardinería y de la limpieza urbana, a nuestros micrófonos – “Estar delante del Santo Padre, en una misa para nosotros, es algo que no ocurre todos los días. Me di la vuelta y vi las caras de los empleados: todos salimos un poco con los ojos brillantes. Fue una misa muy sencilla, en contacto directo con el que fue elegido Papa, hace unos días. Le agradecimos mucho… sobre todo cuando nos saludó al final: nos presentaron uno por uno y para cada uno de nosotros tuvo una palabra. Lo que nos dijo un poco a cada uno de nosotros fue: ruega por mí.

La primera homilía

El Padre Federico Lombardi, entonces director de la Oficina de Prensa del Vaticano, había hecho un breve resumen de esa primera homilía. El Papa insistió en el pasaje del Evangelio de la liturgia del día (Jn 10,31-42): “Los judíos volvieron a traer piedras para apedrearlo. Jesús les respondió: “Os he mostrado muchas buenas obras de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedrearéis? Si tenemos un corazón cerrado”, dijo el Papa Francisco, “si tenemos un corazón de piedra, las piedras caen en nuestras manos y estamos dispuestos a tirarlas”, por eso debemos abrir nuestro corazón al amor.

Oración silenciosa después de la Misa

Al final de la Misa, Francisco fue a la sacristía para quitarse los ornamentos y luego regresó a la capilla para sentarse entre los fieles. Es el primer mensaje que da el Papa: después de la Eucaristía no nos dispersamos inmediatamente, sino que pasamos unos minutos de oración personal en un silencio profundo.

Homilías en Santa Marta

En seis años el Papa ha pronunciado 678 homilías en Santa Marta: 150 en 2013, 136 en 2014, 90 en 2015, 96 en 2016, 102 en 2017, 89 en 2018, hasta ahora 15 en 2019. Son siempre cortas, sencillas y claras, con un lenguaje concreto y vívido. Siempre contienen tres elementos: una idea, una imagen, un sentimiento. Concluyen siempre con una síntesis, que pretende recoger y fijar en los corazones lo que la Palabra significa ese día, y con una oración dirigida al Señor para que esa Palabra transforme la vida.

En el centro está Jesús

En cada homilía, Francisco quiere resaltar el anuncio principal del Evangelio, el kerigma: la buena noticia de que Jesús nos ama, dio su vida por nosotros y vive con nosotros cada día para liberarnos y comunicarnos la misericordia infinita del Padre. Son homilías que tratan de tocar los corazones: el Papa recuerda que la Palabra de Dios es “viva y eficaz” y que, como una espada, “penetra hasta la división del alma y del espíritu, hasta las articulaciones y la médula” (Hb 4,12). Si la Palabra es verdaderamente escuchada y acogida, cambia nuestra vida, nos cuestiona, nos mueve y nos empuja hacia lo esencial: la caridad.

Un lenguaje positivo que abre la esperanza

Otra característica de las homilías de Francisco es el lenguaje positivo. Aunque a veces pueden ser fuertes y duras en las exhortaciones, aunque indiquen algo negativo, siempre tratan de abrirse a la esperanza, sin caer nunca en la prisión de la negatividad. El Evangelio es buena noticia porque expresa cercanía, paciencia, acogida cordial que no condena (cf. Evangelii gaudium, 165).

La Palabra que da vida y las palabras venenosas

Ya en sus primeras homilías, Francisco presenta un tema recurrente de su predicación: tener cuidado de no lanzar palabras como piedras. La Palabra da vida, pero muchas de nuestras palabras matan, dividen, acusan. Las conversaciones son bombas -repite a menudo-, son como actos de terrorismo. En la Misa en Santa Marta el 27 de marzo de 2013, comentó sobre la traición de Judas que habla mal de Jesús, vendiéndolo como si fuera una mercancía. Aquellos que hablan mal tienen un corazón cerrado, sin entendimiento, sin amor, sin amistad. Es necesario apagar el veneno de las palabras para encontrar la Palabra que sana.

La nota del Padre Lombardi

Muchos han pedido acceso a las homilías de Santa Marta de una manera completa y no sólo a través de los resúmenes publicados diariamente por los medios de comunicación del Vaticano. El Padre Lombardi respondió a esta petición con una nota del 29 de mayo de 2013, explicando el carácter que el propio Papa Francisco atribuye a la celebración matutina de la Misa en Santa Marta. “Es -dijo- una Misa con la presencia de un pequeño grupo de fieles (normalmente de cincuenta personas), pero con los que el Papa quiere mantener un carácter familiar. Por esta razón, a pesar de las peticiones que recibió, deseaba explícitamente que no se transmitiera en directo por vídeo o audio. En cuanto a las homilías, no se dan sobre la base de un texto escrito, sino espontáneamente, en italiano, una lengua que el Papa posee muy bien, pero que no es su lengua materna.

Una publicación “integral” implicaría, por tanto, necesariamente una transcripción y una reescritura del texto en varios puntos, ya que la forma escrita es diferente de la oral, que en este caso es la forma original elegida intencionadamente por el Santo Padre. En resumen, sería necesaria una revisión del propio Santo Padre, pero el resultado sería claramente “otra cosa”, que no es lo que el Santo Padre pretende hacer todas las mañanas. Después de una cuidadosa reflexión, se ha considerado que la mejor manera de hacer accesible al gran público la riqueza de las homilías del Papa sin alterar su naturaleza es publicar un amplio resumen, también rico en citas originales que reflejen el sabor genuino de las expresiones del Papa (…) La solución elegida respeta ante todo la voluntad del Papa y la naturaleza de la celebración matutina y, al mismo tiempo, permite a un gran público acceder a los principales mensajes que el Santo Padre ofrece a los fieles, incluso en tales circunstancias”.

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