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Opinión

Fundamentalisimos y cristofobia, por Fidel García Martínez

Fundamentalisimos y cristofobia, por Fidel García Martínez

El odio al cristianismo en general y a la Iglesia Católica en particular se extiende por diferentes partes del mundo. La profecía de Jesucristo a sus discípulos siempre se ha cumplido y no iba a dejar de cumplirse en estos tiempos: “Llegará un tiempo en el que los que asesinen creerán que dan culto a Dios: porque seréis odiados por mi nombre” Esta persecución no sólo se da en países como Irak, Libia, Egipto o Siria, en los que antes de la llamada por Europa y los EE.UU primavera árabe, los cristianos vivían en paz y libertad algunos incluso llegaron a desempeñar cargos importantes.

Pero el tristemente famoso TRIO DE LAS AZORES con el pretexto de las nunca encontradas armas de destrucción masiva, hicieron todo lo posible para destruir Irak con el pretexto de un odioso dictador era el peligro público número uno mundial, había que acabar con él para que la primavera de democracia y de abundancia llegarían a Irak primero, luego a Egipto, a Siria y Libia.

La realidad es completamente otra y más terrorífica. Los cristianos son asesinados en esos países de forma selectiva y casi masiva o tiene que emigrar: así 120.000 cristianos iraquíes, sobreviven en un refugio de Erbil, capital del Kurdistán. 21 coptos (cristianos) fueron masacrados en Libia, y 220 sirios fueron secuestrados en aldeas del norte de Siria. Los yihadistas, igual que otras milicias fundamentalista vinculan el Cristianismo con el “enemigo occidental”, aunque se trate de comunidades afincadas en Medio Oriente desde antes del nacimiento del Islam. Expulsarlos de su tierra, secuestrarlos o matarlos es parte de la guerra que están dispuestos a no parar. Lo dejaron claro en aquel video horroroso y macabro de la decapitación de los trabajadores egipcios en Libia. Se trataba de: un mensaje firmado con sangre a la Nación de la Cruz”

La Cristofobia en Europa es muy diferente a la de los fundamentalistas islámicos, pero no menos persistente. El fundamentalismo laicista europeo pretende erradicar el cristianismo de Europa, no derramando sangre ni con violencia física, pero si con el insulto, la mofa , el desprecio y en nombre de una libertad de expresión que incluye el derecho a la blasfemia y profanación de los más santo. También ideologías claramente anticristianos, que pretenden arrinconar a la Iglesia en la catacumbas de las sacristías para dejarla sin el más mínimo derecho a la libertad, estos laicistas fundamentalistas pueden acusar, condenar y mentir todo lo que se les ocurra y les venga en gana, pero cuando la Iglesia recurre a la libertad de expresión para denunciar las mentiras entonces se la tacha de antidemocrática, oportunista, que desea imponer su moral a toda la sociedad y que tiene que callarse y tolerar todas las tropelías que a los políticos demagogos se les ocurra.

Fidel García Martínez,

Doctor Filología Románica Catedrático Lengua Literatura



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