Iglesia en España Última hora

#FratelliTutti7de10: Los caminos de la paz

El Papa Francisco aborda a lo largo de Fratelli tutti una reflexión profunda sobre cómo construir los caminos que nos lleven a superar las divisiones, favoreciendo la paz y la comunión entre todos los pueblos. El Papa invita a comprometerse seriamente para difundir la cultura de la tolerancia, de la convivencia y de la paz, que requiere una voluntad de reencuentro. Para ello, tenemos que llegar a una reconciliación verdadera que genere un proyecto común que no anule al individuo. De esta forma, podremos reconocer, garantizar y reconstruir la dignidad de todas las personas. A lo largo de los últimos años, Francisco lamenta que algunas expresiones necesarias para la paz como democracia, libertad, justicia, unidad han sido manoseadas y desfiguradas para utilizarlas como instrumento de dominación que arruina la paz.

La sociedad se hace más pobre cuando niega a otros el derecho a existir y a opinar. Se acude a la estrategia de ridiculizarlos, sospechar de ellos, cercarlos: no se recoge su parte de verdad, sus valores. Por eso, el Santo Padre expone que cuando las personas se unen para generar procesos sociales de fraternidad y de justicia para todos, se entra en el campo de la más amplia caridad, la caridad política. Se camina hacia la paz y la construcción de un mundo nuevo. La caridad, por sí misma, es la mejor manera de lograr caminos eficaces de desarrollo para todos. La paz social es trabajosa e integrar a los diferentes es difícil y lento, pero la encíclica subraya que es la garantía de una paz real y sólida.

Artesanos de la paz

Nuestro mundo pretende garantizar la estabilidad y la paz con una falsa seguridad sustentada por una mentalidad de miedo y desconfianza. Por eso, el papa invita a crear, en muchos lugares del mundo, caminos de paz, vínculos entre personas que permitan cicatrizar las heridas del odio. Se necesitan artesanos de paz dispuestos a generar procesos de sanación y de reencuentro con ingenio y audacia. La paz real y duradera, explica en la encíclica, «solo es posible desde una ética global que sostenga la solidaridad y la cooperación entre las personas para construir un futuro mejor». Hay una «arquitectura» de la paz en la que intervienen las diversas instituciones de la sociedad, cada una desde su competencia, pero hay también una «artesanía» de la paz que involucra las personas. Francisco nos hace despertar y nos llama a ser un fermento eficaz con su estilo de vida cotidiana. Cada uno juega un papel fundamental en un único proyecto creador, para escribir una nueva página de la historia, una página llena de esperanza, llena de paz, llena de reconciliación.

Cultura del encuentro

El Papa advierte que la paz social se debe sostener en la cultura del encuentro, aunque esto sea más trabajoso. Integrar a los diferentes es mucho más difícil y lento pero es la garantía de una paz real y sólida. «Lo que vale la pena es generar procesos que construyan un pueblo que sabe acoger las diferencias». Reconocer a cada ser humano como un hermano o una hermana y buscar una amistad social que integre a todos, no son meras utopías. Esta decisión exige la capacidad para encontrar los caminos eficaces que las hagan realmente posibles. Cualquier empeño en esta línea se convierte en un ejercicio supremo de la caridad.

Regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

REGISTRARME