Francisco Javier Calvo durante la vestición.
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Francisco Javier Calvo es ordenado sacerdote en Ávila

Francisco Javier Calvo Tolosa fue ordenado ayer sacerdote en la catedral de Ávila, en la diócesis en la que desempeñará su ministerio. «pesar de la oscuridad que nos trae la pandemia, Cristo sigue llamando a seguirle más de cerca, a dar la vida por Él. Es éste el momento propicio, éste y no otro, para decir sí al Señor», expresó Calvo al final de la celebración, ya como presbítero, dirigiéndose a todos los fieles que habían acudido para celebrar con él su paso al sacerdocio.

Era la primera ordenación en la diócesis desde hace dos años, y la primera que presidió José María Gil Tamayo desde su nombramiento como obispo de Ávila. La celebración ha tenido que esperar varios meses por la situación sanitaria, y llega «en un momento de cruz», en palabras de Gil Tamayo, ya que no toda la familia de Francisco Javier Calvo pudo estar presente.

El sacerdocio, «una vida de coraje y dedicación»

«El sacerdocio debe ser una vida hecha de coraje y dedicación. Servir, y no ser servido», le señalaba el obispo al nuevo presbítero, antes de agradecerle su entrega y animarle «a seguir a Cristo». Palabras de agradecimiento también para todos los sacerdotes, «por vuestra cercanía al pueblo de Dios. La Iglesia os necesita, más que nunca en estos momentos».

En su homilía. Gil Tamayo señaló el hecho de que esta ordenación coincide con la fiesta desan Juan Crisóstomo, patrono de los predicadores. Sus homilías y discursos públicos han sido el regalo en forma de libro que el propio prelado hacía al nuevo sacerdote al término de la Misa. Un «enamorado del sacerdocio», fue la definición del obispo de Ávila sobre el santo, de quien pedía a Javier fijarse en su fuerza para llevarla palabra de Dios a todos, trayéndolas a las circunstancias «y los problemas de los hombres que hoy nos escuchan». «Para san Juan Cristóstomo, el cuidado pastoral del rebaño es el signo del amor, la prueba de que el Ministro ama al Señor», explicaba Gil Tamayo, quien hacía también referencia a los «compromisos sociales de la fe. El amor al prójimo debe nutrirse de la comunión con Dios, de su amor con nosotros».

A la celebración, que siguió en todo momento las indicaciones sanitarias oportunas, asistieron numerosos jóvenes, y varios fieles de las parroquias donde Javier ha realizado sus tareas pastorales en los últimos años. Debido a las restricciones de aforo, la misa ha podido seguirse también a través del canal de Youtube de la diócesis, suscitando un gran interés por parte de los diocesanos, que han querido así acompañar a Javier aún desde la distancia.

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