Revista Ecclesia » Francisco, en su primera misa en Irak: «Ni la huida ni la violencia resuelven nada, solo el amor»
Francisco, en su primera misa en Irak: «Ni la huida ni la violencia resuelven nada, solo el amor»
Destacada Santa Sede Última hora

Francisco, en su primera misa en Irak: «Ni la huida ni la violencia resuelven nada, solo el amor»

Primera misa del Papa en Irak. Francisco la ha oficiado en la tarde de hoy sábado 6 de marzo en la catedral caldea de San José de Bagdad, acompañado por los obispos del país. Ha sido una ceremonia en rito caldeo, que es el que siguen más del 60% de los cristianos iraquíes. Entre los presentes, en primera fila, el presidente Barham Salih (kurdo) y su esposa. El dignatario ya asistió en este mismo templo a la misa del Gallo en la última Nochebuena. Unos pocos días antes el Parlamento nacional había aprobado que la conmemoración del nacimiento de Cristo fuese jornada festiva en todo el país, como había solicitado la Iglesia.

El presidente de Irak y su esposa, a su llegada a la catedral de San José.

El mundo se cambia con las bienaventuranzas

Tras las lecturas correspondientes (Libro de la Sabiduría, primera Carta de San Pablo a los Corintios y las bienaventuranzas del Evangelio de Mateo), Francisco ha hecho en su homilía una firme y encendida defensa del amor cristiano, al que ha se ha referido como «nuestra fuerza» que «no pasa nunca». El Papa ha dicho que en las adversidades, cuando las cosas van mal como ahora en Irak, hay siempre dos tentaciones: la primera, huir, «escapar, dar la espalda, no querer saber más»; y la segunda, reaccionar con la fuerza. Pero ni la huida ni la violencia resuelven nada, como ya se vio con los discípulos en Getsemaní. «Jesús, en cambio, cambió la historia» y lo hizo «con la humilde fuerza del amor, con su testimonio paciente».

El Santo Padre ha instado a los cristianos iraquíes a «vivir las bienaventuranzas», porque quien así lo hace está trayendo «el cielo a la tierra». No se trata —ha dicho— de hacer cosas extraordinarias o que estén por encima de nuestras posibilidades, sino de dar testimonio de vida. «No es necesario ser un héroe de vez en cuando sino un testigo todos los días». «Así es como se cambia el mundo, no con el poder o con la fuerza, sino con las bienaventuranzas», ha insistido.

El amor es paciente y no se desanima

El Papa ha recordado que la primera característica del amor es la paciencia. «El amor —ha señalado— no se indigna, sino que siempre vuelve a empezar. No se entristece, sino que da nuevas fuerzas; no se desanima, sino que sigue siendo creativo. Ante el mal no se rinde, no se resigna. Quien ama no se encierra en sí mismo cuando las cosas van mal, sino que responde al mal con el bien, recordando la sabiduría victoriosa de la cruz».

Francisco ha agradecido los «muchos testigos» de este amor que ha habido en Irak en los últimos tiempos, testigos que —ha subrayado— viviendo las bienaventuranzas «ayudan a Dios a cumplir sus promesas de paz».

Palabras de agradecimiento del patriarca Sako

A la conclusión de la celebración, el patriarca de Babilonia de los Caldeos y presidente de la Asamblea de los Obispos Católicos, Louis Raphael Sako, ha agradecido al Santo Padre su presencia en Irak. Su «valiente visita» en estas «circunstancias excepcionales» —le ha dicho— «nos llena de esperanza» y «animará a los iraquíes a superar el doloroso pasado, con vistas a la reconciliación nacional». El cardenal de Bagdad ha insistido ante su comunidad en que ni la visita ni las palabras del Papa deben pasar «desapercibidas, sin dejar una huella en nosotros». Y ha dicho que para poner en macha su tan necesario proyecto de fraternidad humana «es necesario un despertar espiritual y moral».

El patriarca caldeo de Bagdad, Louis Raphael Sako, ha agradecido al Papa su presencia en Irak en estas «circunstancias excepcionales».

Con la Eucaristía en la catedral de San José han concluido los actos de esta segunda jornada, iniciados esta mañana con la «visita de cortesía» al gran ayatolá chiita Alí Al-Sistani en Nayaf y el encuentro interreligioso celebrado en Ur. Mañana domingo, 7 de marzo, el Santo Padre acude a Mosul y a Qaraqosh, localidades situadas en la llanura de Nínive, y posteriormente a Erbil, capital de la región autónoma del Kurdistán, en cuyo estadio de fútbol celebrará por la tarde la Eucaristía ante unas 10.000 personas.



O si lo prefieres, regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

HAZME DE ECCLESIA

Cada semana, en tu casa