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Fidel Herráez en los 100 años del IEME: «nos estamos convirtiendo, poco a poco, en país a misionar»

La archidiócesis de Burgos inauguró ayer el Domund con una Ecuaristía en la parroquia de san José Obrero presidida por el arzobispo, Fidel Herráez, en la que también se celebró el centenario del Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME). El arzobispo de Burgos habló largamente del ser misionero, y destacó que, también en las misiones, «Dios está forjando nuevos caminos que hay que transitar para ser Pueblo de Dios y viña que dé buenos frutos». Y señaló que «nos estamos convirtiendo, poco  a poco, en país a misionar, ya está sucediendo que muchas personas venidas de esos lugares nos están invitando a convertirnos al señor porque nuestra vida no está en consonancia con la buena noticia de Dios».

Al mismo tiempo, Herráez quiso destacar que en nuestra Iglesia occidental es necesario reconocer que la vivencia de la fe es, a veces, mejorable. «Vivimos con frecuencia un cristianismo y una vida bastante apática, ensimismados en nosotros mismos y enredados en problemas periféricos, preocupados de cosas no fundamentales». En esta línea, apeló a que cada uno de nosotros revisemos nuestra «dimensión misionera» y si «podemos decir que Jesucristo es el fundamento de nuestra vida».

La figura de Gerardo Villota

En la Eucaristía hubo un recuerdo especial a Gerardo Villota, en la cercanía del aniversario de su nacimiento, el 3 de octubre de 1839, y que fundó en Burgos el Colegio de Ultramar y Propaganda Fide, «que podría llegar a ser base de uno de misione extranjeras», encomendándoselo al arzobispo de Burgos.

Villota tenía en su mente un seminario para misiones dependiente de la Congregación de Propaganda Fide, empeño en el que nunca cejó. Murió el 22 de noviembre de 1906, y sería 14 años después, en 1920, cuando se creó el Seminario de Misiones y el IEME Precisamente, en 1919 el Papa Benedicto XVI encomendó al Arzobispo de Burgos, Juan Bautista Benlloch y Vivó, la creación de la institución misionera con el punto de partida de la semilla que había plantado Villota.

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