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Fallece Irineo, patriarca ortodoxo serbio

A las 7.07 de la mañana de este viernes 20 de noviembre ha fallecido Irineo (Gavrilovic), arzobispo de Pec, metropolitano de Belgrado-Karlovic y cuadragésimo quinto patriarca de la Iglesia ortodoxa serbia. El óbito se ha producido en el hospital miliar «Karaburma» de Belgrado (para enfermos de covid), donde estaba ingresado desde el día 5. Su salud se había agravado en las últimas horas y en el día de ayer había tenido que ser intubado. Contaba 90 años.

«Fue un honor conocerte. La gente como tú nunca se marcha. ¡Que su recuerdo sea eterno!», ha escrito en Instagram el presidente de Serbia, Alexander Vucic.

Nacido en la localidad de Vidova el 27 de agosto de 1930, Irineo, bautizado como Miroslav, realizó su estudios religiosos en Prizren, Kosovo y Metohia. Después de completar el servicio militar, fue nombrado profesor de la famosa Escuela Teológica de Prizren —de la que más adelante sería director—, pero antes recibió la tonsura monástica en el monasterio de Rakovica, donde en octubre de 1959 adoptó el nombre religioso de Irineo. Tras ejercer también la dirección de la Escuela Monástica del monasterio de Ostrog, en 1974 fue elegido Vicario del Patriarca Serbio con el título de Obispo de Moravica, y en 1975, obispo de Nis, eparquía que pastorearía durante los siguientes 35 años. El 22 de enero de 2010, en la reunión de la Santa Asamblea de Obispos de la Iglesia Ortodoxa Serbia, sus pares lo eligieron Arzobispo de Pec, Metropolitano de Belgrado-Karlovac y Patriarca de Serbia. Sustituyó al patriarca Pavle.

Durante su liderazgo se produjo la traumática independencia de Kosovo, cuna de la Iglesia ortodoxa serbia, cuyo reconocimiento por buena parte de la comunidad internacional criticó duramente. En el terreno ecuménico, abogó por el diálogo con la Iglesia católica e incluso, antes de ser patriarca, se mostró partidario de una visita papal a Belgrado. Pudo esta haber llegado en 2013, con ocasión de las celebraciones del 1.700 aniversario del Edicto de Milán, con el que el emperador Constantino, nacido precisamente en Nis, puso fin a la persecución de los cristianos en el siglo IV, pero finalmente no se produjo, y la Santa Sede estuvo representada en aquella efeméride por el cardenal Tomko, prefecto emérito de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, y el arzobispo católico de Belgrado, Stanislav Hocevar.

Aunque nadie lo ha confirmado, es factible que el patriarca ortodoxo serbio contrajese el coronavirus en el funeral del obispo Anfilohije Radovic, máxima autoridad de la Iglesia ortodoxa serbia de Montenegro, que tuvo lugar el 1 de noviembre, dos días después de su muerte, también a causa de la covid. La celebración, multitudinaria, se celebró sin las más elementales medidas: no se guardó distancia de seguridad, muchos de los asistentes no llevaban mascarillas y hubo fieles que, incluso, besaron el cadáver del fallecido expuesto en un ataúd abierto. En las fotografías los obispos aparecen pegados los unos a los otros en torno al cadáver y sin mascarilla.

La Iglesia ortodoxa serbia ha comunicado que anunciará los detalles de su funeral próximamente.

 

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