Iglesia en España Última hora

Fallece a los 59 años el abad del Monasterio de la Oliva

El pasado martes fallecía a los 59 años, en el complejo Complejo Hospitalario de Navarra, tras una larga enfermedad, el padre Isaac Totorica Izaguirre, abad del monsasterio cisterciense de la Oliva. Ayer mismo el arzobispo de Pamplona, Francisco Pérez, presidía la Misa funeral en la capilla del monasterio, acompañado por el obispo de Bilbao, Mario Iceta; por el obispo emerito de San Sebastián, Juan María Uriarte; por el obispo auxiliar de Pamplona, Juan Antonio Aznárez, y por el obispo auxiliar de Bilbao, Joseba Segura; cuatro abades cistercienses y por el abad benedictino de Leyre. Ha sido una ceremonia donde, como predicó el padre Isidoro María Anguita, abad del Monasterio de Huerta (Soria), «se ha notado la fe. El padre Isaac vivía por amor que se basaba en la Fe a Jesucristo y hasta el último momento de su vida sólo le sostenía la fe».

Nacido en 1961, Isaac Totorika fue elegido abad de la Oliva tras la renuncia del anterior abad, el padre Pablo Gordillo Cañas. Natural de Ermua, Totorika ingresó en el monasterio de La Oliva en marzo de 1993 y cinco meses después tomó el hábito de novicio. De allí llegó al monasterio de Zenarruza, donde realizó la profesión simple el 15 de agosto de 1995 y la solemne, el 31 de julio de 1998. En diciembre de 2007 fue ordenado sacerdote y fue el superior de Zenarruza.

El 30 de diciembre del año 2010, en una ceremonia presidida por el arzobispo de Pamplona y el obispo de Bilbao, recibió la bendición abacial en el Monasterio de la Oliva, en Carcastillo. Tras la celebración, Totorika leyó unas palabras de agradecimiento, en las que dijo: «Doy gracias al Señor, porque la aceptación del cargo abad llevaba también, junto al agradecimiento y la responsabilidad, la ‘carga’ de dejar Zenarruza. Pero la decisión me ha hecho crecer espiritualmente y me ha servido para pegar un tirón en mi relación con el Señor. Vengo a la Oliva con alegría y, como les decía a los hermanos el día de la elección, entre todos tenemos que tratar de hacer realidad en nuestra comunidad ‘la escuela de caridad’, imitando a nuestros fundadores. Doy gracias al Señor porque El Monasterio me ha ayudado a crecer como persona y como creyente».

A partir de ahora empieza una etapa de 15 días en los cuales los monjes del monasterio de La Oliva guardarán respeto al hermano que se ha ido. A partir de entonces, dará comienzo la elección del nuevo abad para el monasterio.

 

Print Friendly, PDF & Email