Portada » Blog del director » "Citius, Altius, Fortius" (El deporte en cristiano) » Examen de conciencia cristiano para el deporte (1)
"Citius, Altius, Fortius" (El deporte en cristiano)

Examen de conciencia cristiano para el deporte (1)

conciencia deporte
conciencia deporte

Siempre debe ser escuela de los mejores valores

 La visión del deporte de parte de la Iglesia es también susceptible del examen de conciencia de parte de deportistas, directivos, agentes deportivos, medios de comunicación y aficionados y seguidores.

Este examen de conciencia debe “detectar y fomentar los muchos aspectos positivos del deporte” y captar también “las situaciones transgresivas a las que el mismo puede rendirse” de manera que “responda sin desnaturalizarse a las exigencias de nuestro tiempo”.

Al servicio de la civilización del amor

Así, según un interesante documento de los obispos de Portugal del año 2004, en el plano personal e individual, el deporte “contribuye a preservar y mejorar la salud, proporcionando una serena distensión, una sana ocupación del tiempo libre, una forma de aliviar los inconvenientes y las dificultades de la vida moderna.

Además de ello, el deporte -prosiguen los obispos lusos- educa al hombre en la pedagogía del esfuerzo, del compromiso, del sacrificio, de la generosidad, en la busca de los valores más elevados, en la superación de los límites, en la apuesta por una vida dotada de valores y objetivos”, contribuye a liberar al hombre “de todas las formas de egoísmo y potencia la honradez, el altruismo, el respeto a los demás y el respeto a la naturaleza”.

En suma, el deporte ayuda a “una vida más plena” ya que “la victoria auténticamente humana y deportiva es la dignificación de la persona” y de la humanidad.

Por ello, el deporte sirve a la comunidad humana y “puede constituir un elemento significativo para la realización del hombre como ser social. El deporte facilita la integración en el grupo, donde el hombre puede encontrar a compañeros que comparten sus mismos desafíos y luchan por objetivos idénticos”.

El deporte en la sociedad está llamado a ser “vehículo de civilización y a contribuir a la edificación de una sociedad más fraterna, más solidaria y más humana”. El deporte es asimismo y por lo tanto escuela de valores como el respeto a los demás, la magnanimidad, la fraternidad, el sentido de la disciplina, la pertenencia a un grupo, el afán de superarse, la comprensión, la tolerancia, la convivencia entre pueblos, razas y culturas distintas y “la difusión en el mundo de la nueva civilización del amor”.

Jesús de las Heras Muela – Director de Ecclesia y Ecclesia Digital

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Print Friendly, PDF & Email