Diócesis Iglesia en España

Eucaristía por los cien años del obispo emérito de Tenerife, Damián Iguacen

Emotiva Eucaristía dando gracias por los cien años de vida del Obispo emérito de Tenerife, Damián Iguacen

En la celebración, el obispo nivariense leyó un mensaje enviado por el papa Francisco.

La Catedral de Huesca acogió a mediodía de este viernes, 12 de febrero, una celebración especial con ocasión del centenario del nacimiento del obispo emérito de Tenerife, Damián Iguacen Borau.

Cerca de cien concelebrantes, entre sacerdotes y obispos, participaron en la Misa. Entre ellos estaba el prelado nivariense, Bernardo Álvarez, y unos quince diocesanos desplazados para acompañar a D. Damián en fecha tan señalada.

La celebración estuvo presidida por el Obispo de Huesca y Jaca, Julián Ruiz. Su homilía fue una acción de gracias, “primero dar gracias a Dios por D. Damián. Segundo, dar gracias a Dios con D. Damián. Y tercero dar gracias a D. Damián”- afirmó. “Damos gracias a Don Damián por su estilo de vida, por su coherencia, por su sencillez, por su trabajo constante y silencioso, por sus cartas sobre la Virgen María que cada año nos han acompañado en forma de felicitación navideña y como un modelo de virtudes que nos estimulan y comprometen”.

Por su parte, José María Gil Tamayo, secretario general de la Conferencia Episcopal, que fue uno de los concelebrantes, se congratulaba del acto y elogiaba la vida y el servicio pastoral del homenajeado. “Es un ejemplo de dedicación a la Iglesia. Con los años permanece en él esa frescura evangélica de un pastor; su delicadeza, cercanía y cariño a la gente. En el fondo es la expresión de la cercanía a Dios que ha mantenido – expuso. Además, en el transcurso de la Misa se leyó una comunicación del presidente de la Conferencia Episcopal.

El Obispo Nivariense, Bernardo Álvarez, puso voz a un mensaje del papa dirigido a Iguacen. En el mismo Francisco “se une espiritualmente a la acción de gracias a Dios por los dones recibidos en su dilatada vida de pastor y de servicio generoso a la Iglesia”. El obispo de Roma “le asegura un recuerdo en sus oraciones para que el Señor le acompañe siempre en su bondad y le conceda abundancia de paz y serenidad espiritual”. El mensaje concluye encomendando al obispo emérito de Tenerife a la protección de la Virgen María e imparte la bendición apostólica.

La solemne eucaristía concluyó con la intervención de un emocionado obispo Iguacen Borau que quiso dar “algo más que gracias”. Recomendó un secreto para llegar a los cien años. Una receta que a mí me ha ido muy bien – dijo. “Me ha gustado el arte, he trabajado bastante en el arte religioso y he comprobado las cornucopias, cómo las adornan. Que sepamos hacer una cornucopia para enmarcar nuestra vida. Con cuatro lados: Señor. Sí. Aquí estoy. Amén. Aleluya. Demos gracias al Señor y que lo bendigamos para siempre – finalizó.

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Print Friendly, PDF & Email