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Estado de alarma sin citas de extranjería

Héctor Keungni Tientcheu no ha podido trabajar por culpa del estado de alarma. Lleva casi 4 años en España, desde que entró el 31 de octubre de 2016. Es voluntario en la Fundación Cepaim, que acoge inmigrantes en Huelva. En esta campaña de la fresa, debido al cierre de fronteras, se ha necesitado mucha mano de obra. Héctor habría sido uno de ellos, pero el confinamiento lo impidió. «El 4 de marzo conseguí una respuesta favorable a mi solicitud de papeles y me dieron cita para el 30 de marzo. No he podido ir. He llamado a Extranjería pero me han dicho que todavía no hay citas, que espere y me llamarán», cuenta. El día 30 tenía que ir «para poner la huella» y poder recibir los documentos que le permitirían trabajar legalmente en España.

Se encuentra frustrado porque en Huelva, donde reside, ha habido mucho trabajo en la campaña de la fresa, que está ya dando sus últimos coletazos. «Estudié una formación de robótica y ahora intento sacar la ESO, pero quiero trabajar. He estado esperando a que me salieran los papeles para poder trabajar, porque no me gusta quedarme en casa», afirma Héctor. A eso se le añade que falta mano de obra. «Hay muchas empresas que llaman, pero necesitas papeles. Si los tienes y quieres trabajar, puedes», apunta.

Vive en un piso con otros doce inmigrantes, a quienes ayuda en el día a día. Hacerles entender la situación del coronavirus no ha sido fácil. «Las medidas eran muy difíciles para ellos de entender y de cumplir, qué se podía y no se podía hacer. Incluso uno de ellos se pensó que era un juego y salió a la calle. Entonces, la policía le paró y le trajo a casa. Tuve que dar explicaciones», cuenta.

Personalmente, la soledad del aislamiento se le ha hecho dura, así lo explica: «En España es complicado ser extranjero. No tienes familia… cómo te explico, aquí mi familia son mis amigos y no he podido verles durante el confinamiento. Gracias a Dios hay mucha buena gente española que nos llama, nos pregunta cómo estamos y si necesitamos algo». Al mismo tiempo, trata de buscar el aspecto positivo: «Yo creo que lo estamos superando juntos».

REPORTAJE
HAN SALVADO LA FRESA Y LES DUELE LA ESPALDA
OPINIÓN

-«Caporalato», por José Luis Pinilla SJ

EN PRIMERA PERSONA

-Jean Marc Fouassi Koffi:
cuando estudiar es lo primero

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