Iglesia en España Nacional

Entrevista a Sebastián Mora, reelegido secretario general de Cáritas Española

sebastián mora

Entrevista a Sebastián Mora, reelegida secretario general de Cáritas Española

Es la voz de Cáritas Española. Como secretario general de la entidad, tiene a su cargo los servicios generales de la confederación oficial de las entidades de acción caritativa y social de la Iglesia Católica en nuestro país. Sebastián Mora (Málaga, 1966) nació en la popular barriada de El Palo, está casado y es padre de tres hijos. Tras 4 años en el cargo, la Conferencia Episcopal lo acaba de ratificar por otro cuatrienio.

Recientemente ha vuelto a su ciudad natal para participar en las jornadas de formación de Cáritas Diocesana de Málaga. He aquí una entrevista realizada por la diócesis de Málaga:

 -¿Cómo llega un malagueño a ser máximo responsable de Cáritas Española?

-Yo me fui a Madrid a estudiar hace 27 años y empecé como voluntario en una casa de acogida para enfermos de sida. Después acabé la carrera, empecé a trabajar en el ayuntamiento de la capital. Seguí de voluntario y, en un momento determinado, pasé a ser liberado en Cáritas Diocesana de Madrid, donde estuve trabajando 13 años en distintos programas de inmigración, de formación, de droga, de comunicación… Hace ya cinco años fui a los Servicios Generales de Cáritas Española como técnico de territorio y, al año de estar allí, los obispos me nombraron secretario general.

-¿Qué les respondemos a los que dicen que Cáritas no tiene nada que ver con la Iglesia?

-Siempre decimos que Cáritas es la Iglesia y que la Iglesia es Cáritas. Es algo inherente, inseparable. Ambos, tanto Cáritas como la Iglesia, tenemos nuestra santidad y nuestros pecados porque somos de la misma matriz, del mismo encuentro y de la misma experiencia. Pienso que la gente puede tener su propia visión de la realidad, pero nosotros no renunciamos a lo que somos porque no podemos.

-El Papa ha advertido del peligro de que los cristianos dejemos el ejercicio de la caridad sólo a los “especialistas”…

-Por eso insistimos en que no sólo Cáritas es la Iglesia sino que la Iglesia tiene que ser Cáritas. Cuando la Iglesia es Cáritas es que todos, los de catequesis, los de liturgia, las cofradías, las organizaciones, todos, tenemos que ejercer la caridad porque si no hay caridad no hay Iglesia.

-¿Y cómo se hace eso?

-Se pueden hacer muchas cosas. Lo primero, rezar, como también dice el Papa continuamente. Rezar por las personas que están dando su vida, por las que están sufriendo pobreza; y en segundo lugar, actuar. Y actuar significa comprometerse, cada uno según sus posibilidades, en acciones concretas: en compartir su tiempo, en compartir dinero, en compartir espacios físicos, en compartir alegría, en compartir expectativas, en compartir esperanza, en compartir una mirada sobre la realidad, una mirada tierna y comprometida. ¡Hay tantas cosas que hacer que en definitiva es hacer una vida entera!

-Su ponencia en la Jornada de Cáritas Diocesana de Málaga versaba sobre el voluntariado…

-El voluntariado es uno de los signos más bonitos de la presencia de Dios en la vida de la gente porque significa entrega y gratuidad. Por eso cualquier persona puede ser voluntaria siempre que respete la dignidad del otro. El voluntariado no puede ser un ejercicio deportivo, para realizarse; sino que tiene que ser un ejercicio caritativo para compartir con el otro desde un profundo respeto, especialmente a las personas que más sufren.

-Llega la Navidad, la época de consumo por excelencia. El Papa nos ha advertido también en su Exhortación Apostólica de la tristeza que provoca el consumismo. ¿Cómo salir de esa vorágine?

-Necesitamos ser sustentados por el Espíritu como también dice el papa en la Evangelii Gaudium. Necesitamos estrategias comunitarias para afrontarlo. No podemos afrontarlo desde la soledad, porque la realidad es muy dura y nos arrastra. Y necesitamos conversión personal también. Pero yo pondría el énfasis en hacer comunidad para poder afrontar, para poder confrontar esta tendencia social que a todos nos lleva.

-Vivir de forma sencilla, austera… son palabras que nos incomodan incluso a los católicos…

-Somos parte de esta sociedad y muchas veces cuando hablas de sencillez, te hablan de que no estás en la realidad; cuando hablas de austeridad, te dicen que en qué mundo vives; y cuando hablas de estar con el otro, te hablan de que tenemos que salir uno a uno de la realidad. Yo creo que el Evangelio es contracultural y cuando dices algo contracultural, la gente se remueve, incluso la gente de Iglesia.

-Cerrando ya el año 2013, ¿Qué datos maneja Cáritas sobre la pobreza en España?

-Los datos son de una mayor virulencia de la pobreza en el Estado Español. Sigue aumentando la pobreza, la intensidad de la pobreza, la pobreza severa entre nosotros y la desigualdad social, que es algo que nos hiere profundamente. Porque como me decía hace tiempo una agricultora salvadoreña: “la pobreza no nos asusta, pero la desigualdad nos indigna” y estamos llegando a unos niveles de desigualdad en España muy importantes.

-Frente a estos datos, la campaña de Cáritas para la Navidad nos habla de Esperanza…

-Los cristianos, si no vivimos en la esperanza, no somos cristianos. Yo creo que hemos estado unos años importantes reaccionando frente a la crisis, haciendo muchas cosas y haciéndolas bien, pero es momento de crear, es un momento de recreación. Tenemos que crear un nuevo mundo. Tenemos que tejer el reino de Dios en la tierra y eso se teje con esperanza, con convicción y con anhelo.

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