Iglesia en España

Entrevista al misionero del Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME), Amadeo Puebla

“Misioneros, portadores de fe y esperanza”. Amadeo Puebla Rodríguez, es misionero diocesano de Ciudad Real, y hace casi 11 años fue enviado desde su diócesis, a la República Dominicana y más concretamente a la diócesis de Barahona en la frontera con Haití por medio del cauce del IEME, Instituto Español de Misiones Extranjeras. Ahora está sirviendo unos años en el EFAM (Equipo de Formación y Animación Misionera) que se encarga de la animar la dimensión misionera en toda España. Quienes lo conocemos decimos que es alegre y lleno de vitalidad. En este día del IEME y del Catequista Nativo hablamos con él:

– ¿Por qué misionero del IEME?
Porque hace unos años se hizo una reflexión en nuestra diócesis y vimos lo conveniente que es el cauce misionero IEME para salir a la misión pues es específico para sacerdotes diocesanos y además se mantiene el vínculo de comunión con nuestra diócesis de origen, que nos envía.

– ¿Qué cosas son las que más valoras del IEME?

Que los sacerdotes vivimos la fraternidad apostólica, trabajando en equipos y grupos. Desde el momento en que llegamos a la diócesis de destino, nos integramos, como uno más de los sacerdotes diocesanos, en el presbiterio de la diócesis, en los trabajos y en lo que se nos sugiera y siempre bajo las orientaciones del obispo local. También valoro mucho que la formación permanente, la oración personal y comunitaria y la revisión de vida son temas importantes en nuestra vida. Y algo que también me hizo significar de manera especial el IEME es el trabajo por todos, pero con preferencia por los empobrecidos y marginados.

– ¿Qué se pretende con la celebración del día del IEME y del Catequista Nativo?

En este año el lema es: “Misioneros, portadores de fe y esperanza”, un buen lema para comenzar con un espíritu diferente el año, mirando más allá de nuestras propias vidas y comunidades y necesidades, siendo no sólo generosos y solidarios, sino hermanos con cualquiera que esté en este mundo y es que con esto se pretende ayudar a todos estos misioneros diocesanos, pero también ayudar a un instituto para  la formación de catequistas, que está en Roma, pero que desde allí volverán a sus iglesias locales a contribuir en la evangelización y formación.

– Amadeo, ¿qué crees que la gente piensa cuando oye hablar de “las misiones”?

Tengo que decir que mucha gente, no toda gracias a Dios, cuando oye hablar de “misiones”, sólo piensa en proyectos de promoción humana;  tengo que decir, que no es nuestra labor primera, pues si no hay una evangelización que llene de valores a las personas y desde ahí vayan creando comunidades insertas en las realidades donde viven y Dios se hace presentes en sus barrios, en sus problemas y esperanzas, todos esos “proyectos” caerán pronto, no los sentirán como propios y “será peor el remedio que la enfermedad”.

También tengo que decir que no es que los jóvenes o la gente te ayude a hacer algo, sino que nos acompañamos los unos a los otros en ese caminar de encuentro con Dios y con los hermanos en los trabajos y compromisos, pues es solamente desde ahí como realmente se pueden sentir protagonistas y animadores de otros, ya que se les da confianza y campo de acción real.

Regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

REGISTRARME

Añadir comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.