Internacional

Entrevista a la filósofa Sylviane Agacinski

Sylviane-Agacinski-Mere-porteuse-c-est-de-l-esclavage.jpg

 

De cara a los propios límites – Entrevista a la filósofa Sylviane Agacinski

L’Osservatore Romano, 14-1-2017

Hoy todos invocan ciegamente al progresismo mientras que muchos progresistas técnicos pueden verse acompañados por terribles alienaciones sociales. Lo afirmó en una entrevista publicada en «Le Figaro» del 9 de enero, Sylciane Agacinski, quien sobre la diferencia sexual y los vientres de alquiler defiende posiciones cercanas a las de la Iglesia.

«La polémica del feminismo ha hecho correr mucha tinta, y en la actualidad está más o menos terminada. No la reabramos. Se sigue hablando de ella» escribe Simone de Beauvoir a modo de introducción al «segundo sexo». Setenta años después de su publicación, ¿tiene ustes la sensación de que el feminismo afronte una lucha fundamental en nuestra sociedad?

Ciertamente, el feminismo es un movimiento histórico profundo, que ha cambiado ya radicalmente el rostro de nuestras sociedades. Continuará hasta que ciertas ideologías e instituciones se esfuercen por mantener a las mujeres en cualquier forma de sometimiento, como escribió en 1869 John Stuart-Mill, mostrando que no es necesario ser mujer para ser feminista.

¿Usted es progresista?

Hoy todos invocan ciegamente al progresismo mientras que muchos progresistas técnicos pueden verse acompañados por terribles alienaciones sociales. Además, cuando una forma de dominación desaparece, como la familia patriarcal, o pierde la propia legitimidad, como el sistema de la prostitución organizada, finalmente reconocido en Francia como una violencia contra las mujeres, aparecen otras. Si vemos por ejemplo «progresistas» defender la «libertad» de alquilar a una mujer para «producir» un niño hecho a pedido…

¿Se trata, por lo tanto, de una lucha permanente que no tendrá fin?

Creo que exista en la diversidad de sexos una fuente de contrastes, de conflictos, que giran entorno a la sexualidad, al deseo, a la genitorialidad, a la procreación, y que podría no tener fin. Pero el conflicto no es necesariamente negativo y la alteridad es una fuente de atracción y de solidaridad.

di Eugénie Bastié

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Print Friendly, PDF & Email