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Enterrar a los muertos de COVID-19 con dignidad: la contribución de los voluntarios católicos en India

Es una de las “obras de misericordia», un signo de atención y compasión por el sufrimiento de quienes han perdido a sus familiares: en este espíritu, las diócesis indias ofrecen sus servicios voluntariamente para ayudar a enterrar a las víctimas del COVID-19 con honor y dignidad. Según la información de la Agencia Fides, numerosas diócesis católicas dispersas por toda la India han formado grupos de voluntarios que, en colaboración con personas de otras religiones, se encargan del entierro de las personas fallecidas por COVID-19.

La primera diócesis en lanzar la iniciativa fue Idukki en Kerala, en el sur de India. El 20 de julio, unos 30 sacerdotes y 40 jóvenes se unieron para dar a las víctimas de coronavirus un entierro digno.

El padre Mathew Navarakkattu, director de la pastoral juvenil en la diócesis de Idukki, afirma que “el entierro de personas que mueren de coronavirus se ha convertido en un problema grave en la sociedad. El estigma y el miedo mantienen a las personas alejadas del entierro de esas personas. Algunos no saben qué hacer y a quién contactar cuando sus seres queridos mueran de coronavirus”. El grupo de voluntarios de la diócesis ayudará en el entierro de personas de todas las religiones y también colaborará con el gobierno local en la distribución de alimentos, medicinas y otros servicios en los centros de cuarentena del distrito según cuanto ha referido el padre Navarakkattu.

“Alrededor de 48 voluntarios ya han seguido un curso de formación especial por parte de los departamentos de salud locales y, en este trabajo, seguirán las directivas del departamento sanitario”, ha continuado explicando el sacerdote. Que además observa: “Queremos mostrar cercanía, solidaridad y proximidad incluso en el trágico evento de la muerte”. Hasta ahora, la diócesis ha perdido a un solo católico a causa del Covid-19, enterrado en presencia de sacerdotes y parientes cercanos.

Siempre en Kerala, la organización católica “Sahrudaya Samaritans”, que se ocupa de proyectos de caridad y solidaridad en la arquidiócesis Ernakulam-Angamaly, ha formado un equipo especial para ayudar al entierro de las víctimas de Covid-19. El grupo ya está operativo y ha asistido a algunos casos. El padre Joseph Koluthuvallil, director de la organización, ha solicitado la participación de 300 parroquias en los distritos de Thrissur, Ernakulam, Kottayam y Alappuzha, donde la Iglesia Católica Syro-Malabar ejerce su apostolado, pidiendo voluntarios para participar en este servicio especial. Más de 2.000 voluntarios de todas las religiones, en su mayoría jóvenes, han respondido al llamado del padre Koluthuvallil.

Otra diócesis que realiza esta misma iniciativa es la de Faridabad, que abarca cinco estados en el norte de la India. Aquí un grupo de 12 sacerdotes, 10 monjas y unos 25 laicos se han organizado para administrar los sacramentos, ayudar y contribuir al entierro de las víctimas del coronavirus. “Unas 250 personas de 30 parroquias se ofrecieron como voluntarios, a pesar de que se necesitaban solo cuatro miembros de cada parroquia”, explica a Fides el padre Julius Job, coordinador del equipo de Faridabad. La diócesis quiere asegurarse de que cualquier persona que muera por Covid-19 en la diócesis reciba un entierro cristiano digno. El padre Job informa que “el grupo no solo asistirá al funeral, sino que llegará a las personas con Covid-19 para asistirles en sus necesidades espirituales. La Iglesia está al lado de su gente en tiempos de gran sufrimiento. Nuestra gente no debería ser privada de los sacramentos” agrega.

El arzobispo Kuriakose Bharanikulangara, al frente de la arquidiócesis de Faridabad, también ha invitado a sus sacerdotes a acercarse y ayudar al entierro de los feligreses, pero especificando que, aunque al principio la idea estaba dirigida a los católicos en la diócesis, “estamos dispuestos a extender nuestro servicio a personas de otras religiones”.

El país ha sufrido muchos casos de discriminación y «estigma» contra los pacientes de COVID-19, ya que los familiares, los miembros de la familia y otros temen ser infectados con el virus. “Hay una falta de conocimiento y empatía entre las personas que cuidan a los enfermos y las víctimas del virus”, dice a Fides el padre Ajaya Kumar Singh, activista de derechos humanos y educador en el estado de Orissa.

El padre Singh cita un ejemplo: cuando un médico en el distrito de Kandhamal de Orissa murió recientemente de Covid-19, los aldeanos se negaron a enterrarlo en un cementerio local y quisieron enterrarlo en otro lugar. Casos similares también han ocurrido en Tamil Nadu, sur de India y en el estado de Meghalaya, en el noreste de India.

“Tomando las precauciones sanitarias y las medidas de protección adecuadas, los que mueren por Covid-19 merecen el debido respeto y un entierro digno en la sociedad durante esta pandemia”, dice, recordando que los obispos católicos indios han instado a los sacerdotes y voluntarios a seguir los protocolos del gobierno al enterrar a las víctimas.

A fecha de hoy, 31 de julio, India reporta 1.6 millones de casos positivos y 35.000 muertes por Covid-19.

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