Congreso de Laicos

Enrique Belloso: «Necesitamos personas comprometidas con la sociedad»

El cuarto itinerario del Congreso que se celebra este fin de semana en Madrid analiza la presencia de los laicos en la vida pública. Y una de sus diez líneas temáticas es el compromiso de estos en la política y el mundo asociativo. La ponencia del itinerario, a cargo del catedrático de Filosofía Moral y Política de la Universidad de Valencia Agustín Domingo Moratalla, subraya que tan importante como la presencia publica a través del asociacionismo es la «presencia política» en partidos para poder participar así en la toma de decisiones. Hacen falta laicos que den un paso al frente y que sirvan a la sociedad desde la política.

Enrique Belloso, delegado de Apostolado Seglar de la archidiócesis de Sevilla, ha compartido con los congresistas su experiencia en los «Círculos de compromiso político» que desde hace tres años organiza la archidiócesis hispalense.

Laico, casado y padre de tres hijos, Belloso explica a ECCLESIA que la diócesis puso en marcha hace diez o doce años unos Encuentros de Pensamiento Cristiano, y que de esta cita, que se celebra un par de veces cada año y congrega a un centenar de personas del mundo de la cultura, la universidad, la sociedad civil, la empresa, los medios de comunicación, etc., nacieron después estos Círculos de Compromiso Político. Se trata de unos foros más pequeños a los que acuden unos quince servidores públicos de distintas formaciones, aquellas con representación en el Parlamento andaluz, en las diputaciones, ayuntamientos, etc. Hasta ahora han respondido afirmativamente a las convocatorias PSOE, PP, Ciudadanos y Voz, no así Podemos.

«Pensamos que es importante que los políticos tengan un espacio común en el que puedan compartir su fe, ver qué caminos pueden recorrer juntos y sentirse acompañados y sostenidos por la propia Iglesia», afirma. «Uno de los objetivos de estos encuentros es que la gente se vea las caras y dialogue. Lo contrario, la división, los extremos, los enfrentamientos, solo nos llevan al fracaso como sociedad».

Las temáticas de las reuniones las marca la propia actualidad. La Laudato si´, la corrupción, o el documento de la Fraternidad Humana aprobado el pasado año en Abu Dhabi, han sido algunos de las cuestiones analizadas.

Defensa de los políticos

La Iglesia presenta el servicio político como una alta forma de caridad y, sin embargo, no hay hoy una actividad más desprestigiada a ojos de la gente que la de la política, le planteamos. «Sí —reconoce—, pero lamentablemente una sociedad que no tiene políticos es una sociedad que está condenada al fracaso, que no tiene futuro. Hay que decirlo alto y claro: necesitamos políticos, y buenos políticos. Los políticos tienen sus defectos, pero son un reflejo de la sociedad. Nosotros, desde la Iglesia, desde la fe, como creyentes, tenemos que animar a dar el paso a la política».

El delegado de Apostolado Seglar de Sevilla denuncia que la sociedad actual adolece de un exceso de individualismo. «Todos tenemos puestos nuestros intereses en lo nuestro. Pero tenemos que pensar en los demás, no solo en nosotros. La corrupción, ¿de dónde viene? De una falta de moral. Los políticos no son amorales, es la sociedad la que es amoral. Y los políticos salen de la sociedad. Yo tengo que trabajar por el bien común, que no es solo mi bien. Los políticos, eso sí, tienen que estar bien pagados, y bien reconocidos».

La ponencia para el cuarto itinerario del Congreso reconoce que actualmente es casi un «drama» ser «político y católico». «Es un gran drama ser político. (…) Pero si es difícil se político, mucho más lo es ser un político». Ahora bien, «si los políticos católicos se dedican a dialogar entre ellos y a ofrecer propuestas conjuntas, posiblemente algunas leyes puedan ser mejores, a favor del hombre y no en contra».

¿Hacen falta hoy también «escuelas de ciudadanía» como las que pedía el cardenal Ángel Herrera?, preguntamos a Belloso. «Herrera Oria es el católico social más importante del siglo XX. Y lo tenía muy claro: si no hay una verdadera cultura de ciudadanía, ¿qué ciudadanos vamos a tener? Esa cultura los cristianos la ofrecemos a través de la Doctrina Social de la Iglesia. (…) Lo que necesitamos son personas comprometidas con la sociedad que lideren allí donde estén el cambio que necesitamos, donde la persona esté en el centro. Porque ahora lo que está en el centro es el bolsillo y los intereses personales de cada uno».

Los Círculos de Compromiso Político de Sevilla están siendo una experiencia positiva. La archidiócesis trabaja ya en otra iniciativa similar con empresarios.

 

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