Encuentro misionero en Bronchales, por Carlos Escribano Subías, obispo de Teruel y Albarracín
Carta del Obispo

Encuentro misionero en Bronchales, por Carlos Escribano Subías, obispo de Teruel y Albarracín

Carta pastoral para el domingo 18 del tiempo ordinario, Día de la Diócesis Misionera

La Iglesia existe para evangelizar. Esta afirmación propuesta por Pablo VI en la Evangelii Nuntiandi, debe resonar de manera constante en el corazón de todos los creyentes y la hacen realidad, con especial fuerza, los misioneros y las misioneras.

El próximo 4 de Agosto, la Delegación Diocesana de Misiones, nos invita a participar en el tradicional Día de la Diócesis Misionera. Este año tendrá lugar en Bronchales  y os animo de corazón a participar. Es un momento feliz, para dar gracias a los misioneros de  nuestra diócesis y a sus familias por su compromiso con el evangelio, para mostrarles nuestro apoyo y cercanía y actualizar nuestra intención de rezar por ellos.

Este año nuestro encuentro se va a desarrollar cuando estamos a punto de poner en marcha nuestro plan diocesano de pastoral. El testimonio y el ejemplo de nuestros misioneros, y de todos los misioneros del mundo, es el mejor de los estímulos para tomarnos en serio este gran reto que tenemos por delante. Implorar la ayuda de Dios y poner lo mejor de nosotros mismos, nos permitirá llevar adelante esta ingente tarea.

El contemplar la generosidad de nuestros misioneros, debe renovar en nosotros el entusiasmo de comunicar la fe para ayudar a los hombres y mujeres de nuestro entorno a recuperar la alegría de creer. La preocupación por trasmitir el evangelio es cometido de toda la Iglesia y en particular de cada cristiano, que se sabe destinatario y al mismo tiempo trasmisor del evangelio.

El mandato de anunciar el evangelio, en palabras de Benedicto XVI, “debe implicar todas las actividades de la iglesia local, todos sus sectores y, en resumidas cuentas, todo su ser y su trabajo. El Concilio Vaticano II lo ha indicado con claridad y el Magisterio posterior lo ha reiterado con vigor. Esto implica adecuar constantemente estilos de vida, planes pastorales y organizaciones diocesanas a esta dimensión fundamental de ser Iglesia, especialmente en nuestro mundo que cambia de continuo. Y esto vale también tanto para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólicas, como para los Movimientos eclesiales: todos los componentes del gran mosaico de la Iglesia deben sentirse fuertemente interpelados por el mandamiento del Señor de predicar el Evangelio, de modo que Cristo sea anunciado por todas partes. Nosotros los Pastores, los religiosos, las religiosas y todos los fieles en Cristo, debemos seguir las huellas del apóstol Pablo, quien, “prisionero de Cristo para los gentiles” (Ef 3,1), ha trabajado, sufrido y luchado para llevar el Evangelio entre los paganos (Col 1,24-29), sin ahorrar energías, tiempo y medios para dar a conocer el Mensaje de Cristo[1].

Muchas gracias a todos nuestros misioneros por su estimulante testimonio. Gracias a la Delegación diocesana de Misiones y, en especial, a su delegado D. Domingo Navarro por la propuesta de este encuentro y por toda la actividad que se desarrolla durante el año. Que el encuentro de Bronchales sea un momento de gracia para todos y podamos iniciar con auténtico celo apostólico el desarrollo de nuestro plan diocesano de pastoral.

+ Carlos Escribano Subías

Obispo de Teruel y Albarracín


[1] Mensaje de Benedicto XVI para la Jornada Misionera Mundial de 2012.

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Print Friendly, PDF & Email