Internacional Santa Sede

Encuentro de la Región Andina de Pastoral en los Pueblos Originarios

Encuentro de la Región Andina de Pastoral en los Pueblos Originarios

Mensaje final de la asamblea

Los Obispos y Secretarios de Comisiones Episcopales sobre pastoral de pueblos originarios de Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela se han reunido en Lima (Perú) del 28 de mayo al 1 de junio, para celebrar el Encuentro de la Región Andina de Obispos y Secretarios de Comisiones Episcopales sobre Pastoral en los Pueblos Originarios.

Las jornadas han sido convocadas por el Departamento de Cultura y Educación del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y han estado coordinadas por Mons. Felipe Arizmendi Esquivel, Obispo emérito de San Cristóbal de las Casas, México, y miembro de la Comisión del Departamento Cultura y Educación del CELAM.

Además, han contado con la presencia de diferentes Obispos y Secretarios de las diferentes Comisiones Episcopales de América Latina y de tres personas del Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP), fundado por los Obispos de la Amazonia, todos ellos del Perú, y un grupo de Indígenas de las etnias Ashamnka y Shipibo.

(ZENIT – 1 junio 2018).-

A continuación, reproducimos el mensaje final del encuentro organizado por la CELAM:

***

Mensaje final

Los Obispos y Secretarios de Comisiones Episcopales sobre pastoral de pueblos originarios de Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela, convocados por el CELAM, reunidos en Lima, en la casa del Misionero San Francisco Solano, iluminados por el Magisterio Latinoamericano y del Papa Francisco, bendecimos a Dios por la vida, la fraternidad latinoamericana, por la variedad y riqueza intercultural, y por la larga historia de personas que han dejado todo para hacerse uno con nuestros pueblos originarios, anunciando la Buena Noticia de Jesucristo.

Habiendo compartido las realidades sociales y pastorales de nuestros países, lamentamos las tragedias y las sistemáticas violaciones a los derechos humanos de nuestros hermanos indígenas y cobramos fuerza para hacer de nuestra Iglesia Católica una aliada fundamental e incondicional de los pueblos originarios andinos, amazónicos y afrodescendientes, en el logro de sus ideales y proyecciones de realización integral, ayudándoles a rechazar todo aquello que ponga en riesgo la propia identidad y su fortalecimiento social.

Hemos valorizado tantos rasgos positivos e identificadores de las diversas culturas, los cuales sin duda, son signos de la presencia del Espíritu Santo.

Son alentadores los signos de crecimiento y de fortalecimiento de cada uno de estos pueblos, reconociendo sus valores y también sus debilidades. Cada pueblo es un ser vivo y cada uno enfrenta enfermedades y fortalezas, dolores y alegrías, caídas y levantadas, logros y frustraciones.

Con vivo sentido de nuestra vocación de discípulos misioneros, vivida en zonas de pueblos originarios, asumimos responsablemente los siguientes retos:

Acoger sin prejuicios la riqueza específica de cada cultura, con el deseo de que sea cada vez más humanizadora.

Aceptar a cada uno de los pueblos en condición de minoría numérica, ya que cada cultura tiene sus riquezas y sus anhelos de perfección.

Compartimos la soberana responsabilidad de los pueblos originarios en su comunión, cuidado y promoción de la Casa Común, y nos hacemos eco de las palabras del Señor: “Quítate las sandalias, porque el suelo que estás pisando es una tierra santa” (Ex 3,5).

Acompañamos a los pueblos originarios en la promoción y defensa de sus derechos fundamentales, asumiendo los riesgos de esta opción.

Queremos acompañar a cada pueblo originario en sus luchas por el reconocimiento de la propiedad de sus tierras milenarias, así como en el reconocimiento y cumplimiento de toda la variada legislación escrita, pero de escasa aplicación en los diversos países.

Nos comprometemos a peregrinar en la fe con nuestros pueblos, reconociendo las Semillas del Evangelio en todos ellos, favoreciendo al máximo sus expresiones de fe según sus momentos y ritmos litúrgicos propios.

Renovamos nuestra opción de permanecer y reforzar nuestra presencia física y evangelizadora, a pesar de nuestras dificultades en lo numérico y lo cualitativo, para satisfacer las exigencias evangelizadoras de nuestros pueblos.

Pretendemos llevar a cabo un plan de formación variado y específico, apuntando a la formación de los líderes que necesitan nuestros pueblos originarios en lo social, lo educativo y en las demás tareas pastorales.

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Print Friendly, PDF & Email