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FIESTA DE SANTO TOMAS. VALENCIA
Iglesia en España

En la fiesta de Santo Tomás de Aquino, el arzobispo de Valencia glosa lo que debe ser una universidad católica

Por Antonio DIAZ TORTAJADA, sacerdote-periodista

El Arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro ha manifestado en la fiesta de Santo Tomás de Aquino que “la escucha de la doctrina de Santo Tomás ha reactivado en lo más profundo de nuestro corazón y nuestra mente tareas que para nosotros siguen siendo esenciales, también, en la manifestación pública y en el quehacer a lo largo de la historia de la Iglesia”.

Previamente, en la homilía pronunciada durante la celebración de la Eucaristía, monseñor Osoro ha señalado que uno de los retos fundamentales para las universidades hoy es “ver las cosas en su conjunto, que no quiere decir no investigar y conocer lo determinado, sino hacerlo en relación con Dios”.

Monseñor Osoro ha afirmado que, frente a la expulsión de la Teología y la marginación de la Filosofía en las facultades, la comunidad universitaria de la Universidad Católica “San Vicente Mártir” de Valencia “debe tener el pensamiento y la sabiduría de Dios, que permite ver la realidad en la profundidad que esta tiene”.

Para el Arzobispo de Valencia una universidad no puede ser, “como sucede hoy”, un conjunto de instituciones “fragmentadas y divididas”. “Más que el nombre de universidad, habría que darle el de ‘multiuniversidades’. Se sabe mucho de aspectos de una partícula concreta pero se sabe poco de lo que eso supone en la totalidad de la existencia personal y colectiva”, ha afirmado.

“Si solamente dirigimos nuestra mirada a aspectos determinados, destruimos la realidad. Por eso no podemos marginar o retirar la reflexión sobre Dios, que nos hace mirar el conjunto. Tampoco podemos marginar a la filosofía, que nos hace entender al hombre y a la vida de la manera en que Santo Tomás nos enseñó a entenderla y descubrirla”, ha subrayado.

En opinión de monseñor Osoro, no puede negarse que la universidad moderna ha investigado “con gran éxito”. Para el arzobispo valenciano, esta ha solucionado “muchos problemas y ofrecido multitud de recursos y técnicas científicas necesarios en una sociedad avanzada”; pero esa universidad se ha olvidado “de la sabiduría que viene de Dios, del pensar a la manera de Dios, de descubrir que tenemos un único maestro, Jesucristo”.

“Dios, es quien ha hecho lo que existe y quien nos enseña a mirar la vida no como una ‘partecita’ marginada de la totalidad, sino que nos impulsa a presentar lo que de verdad ha de ser la persona humana”, ha añadido.

“Es cierto que en la universidad clásica se investigaba menos, pero en ella había un interés por la relación entre todas las disciplinas. Dicho interés procedía de la concepción de que todas las disciplinas contribuían a una empresa común cuyo principal objetivo no era el progreso económico, o el progreso profesional, que también era importante, sino el logro del conocimiento de la vida y el desarrollo del hombre desde una globalidad del saber”, ha recordado.

Monseñor carlos Osoro, arzobispo de Valencia y Gran Canciller de esta universidad, ha hecho hincapié en que en el actual momento histórico es esencial que la comunidad universitaria haga de la UCV una universidad que investiga y mira como Dios mismo mira las cosas “en conjunto”. “Alimentándonos de Él, en nosotros se irá formando Él mismo. Así nos contagiará esa manera de ser maestro, consejero, señor de la vida y de la historia. Esto lo necesitan los jóvenes de nuestro tiempo y debe ser un gran empeño de nuestra Universidad”, ha recalcado.

“Tengamos el atrevimiento en nuestra vida sin pensar que la fe nos hace ser peores investigadores, ¡al contrario! La sabiduría de Dios nos hace estar en relación con las dimensiones más profundas del hombre, cuando tenemos como maestro y consejero al hombre verdadero, revelado en Jesucristo. Este proyecto, cuando se lleva a cabo con todas las consecuencias, nos da, no solamente para vivir nosotros, sino también para que vivan los demás”, ha finalizado.

Fray Alejandro Crosthwaite O.P, profesor doctor de la Pontificia Università San Tommaso d’Aquino de Roma, ha señalado que “un tomismo del tercer milenio debería hacer hincapié en la importancia del bien común y de la necesidad de la virtud, tanto en el espacio público como en el privado, y en la ley natural como base para una buena estrategia legal en el campo social, político, económico y cultural”, durante la lección magistral que ha pronunciado durante el solemne acto académico celebrado con motivo de la festividad de Santo Tomás de Aquino.

Su conferencia, titulada “Contribución de Santo Tomás de Aquino a la doctrina social de la Iglesia”, ha tenido lugar, tras la Eucaristía, en el Aula Maior del campus de Valencia-Santa Úrsula.

El profesor Crosthwaite, que ha disertado sobre la influencia de Tomás de Aquino en la doctrina social de la Iglesia, ha afirmado que este santo “no solamente es de suma importancia para comprender los orígenes y fundamentos de la doctrina social de la Iglesia contemporánea sino que también continúa aportando principios para la reflexión, criterios para el juicio y guía para la praxis social, económica y política “no solo de los cristianos sino de todos los hombres de buena voluntad”.

Este experto en Teología y Sociedad ha arremetido durante su ponencia contra los modelos comunista, capitalista y los “desafíos morales y sociales” del capitalismo, los nacionalismos, el industrialismo, el terrorismo, el fundamentalismo y el fenómeno de globalización contemporáneos. Frente a ellos, el ponente ha propuesto una “teoría moral, social y política tomista reavivada, que podría proporcionar la orientación necesaria para esta época de incertidumbre”.



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