Internacional

En Brasil, romería por los 132 años del fallecimiento del misionero José Antônio Pereira Ibiapina

20.000 personas recuerdan en Brasil al diputado que dejó todo por hacerse misionero
El pasado 19 de febrero tenía lugar en la localidad brasileña de Solânea, en Paraiba, la romería al Santuario de Santa Fe, con la presencia de 20.000 personas. Esta romería marcaba los 132 años del fallecimiento del padre Ibiapina, un profesor de derecho que fue diputado y lo dejó todo para convertirse en misionero.
A lo largo del día se sucedieron las celebraciones en memoria del sacerdote, que terminaron con la misa, presidida por el obispo de Guarabira, Mons. Francisco de Assis Dantas de Lucena. En la homilía de la Misa, el obispo destacó la actualidad del mensaje del padre Ibiapina: “la solidaridad para con los pobres y la necesidad de preservar la naturaleza”.
José Antônio Pereira Ibiapina nació en 1806. Aunque entró en el seminario muy joven con el deseo de ser sacerdote, el fallecimiento de su padre – ajusticiado en las revueltas que a inicios de siglo sacudieron Brasil y toda América – le obligó a volver a su casa. Adquirió una gran formación y cultura y llegó a ser profesor de derecho, juez y diputado. Dejó la política y ejerció la abogacía en Recife, donde era conocido por ser un gran defensor de los pobres.

Sin embargo, abandonó todo y volvió al seminario, ordenándose sacerdote con 47 años. Trece años después, ya con 60 años, fue cuando comenzó su trabajo misionero, recorriendo las extensas provincias brasileñas de Piauí, Ceará, Río Grande do Norte, Paraíba y Pernambuco. Con su sotana, a pie o a caballo, rezaba, aconsejaba y llevaba consuelo. El padre Ibiapina organizó misiones, construyó capillas, iglesias, embalses, estanques, pozos, cementerios, hospitales y más de veinte casas de caridad para las niñas huérfanas necesitadas, en las que recibían educación religiosa y moral, aprendían a leer, escribir y las tareas del hogar, y conocimientos sanitarios. Se recuerda especialmente su labor en el año 1877, cuando tuvo lugar una espantosa sequía, y no dejó que los más pobres pasaran necesidad y sed.
El padre Ibiapina murió el 19 de febrero de 1883. Su cuerpo está enterrado en la capilla de la Casa de la Caridad, en Santa Fe. Con su proceso de beatificación en curso, este sacerdote y misionero podría ser beatificado en el 2017, en la visita prevista del Papa Francisco a Brasil.

OMPRESS-BRASIL (25-02-15)

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