Iglesia en España

Elizalde asegura que «cuando alguien llama a la puerta» en la Iglesia, «siempre es escuchado para poder ayudarle»

El obispo de Vitoria, Juan Carlos Elizalde, aseguró ayer que «cuando alguien llama a la puerta de cualquier parroquia o entidad social diocesana, siempre es escuchado para poder ayudarle». Lo hizo en una charla sobre acompañamiento en situaciones de marginalidad, en el marco de las actividades por el Día Mundial de Oración y Reflexión Contra la Trata. El obispo de Vitoria es, precisamente, el responsable del departamento de Trata de la Comisión Episcopal de Migraciones.
Elizalde defendió la necesidad de formarse para realizar un buen acompañamiento: «Muchas personas voluntarias, religiosos y laicos, se prestan a acompañar a personas en riesgo de exclusión social y eso es algo loable, pero hay quienes quizás necesitan saber cómo hacerlo de manera efectiva». Recordó que «desde una pronta detección de cualquier signo de marginalidad, es importante actuar bien, crear una red de apoyo y acompañarla material y anímicamente para evitar males mayores».
Insistió, al comienzo de la charla, en que el acompañamiento para personas en situación de marginalidad «es fundamental para evitar situaciones irreversibles que lleven a escenarios de riesgo incluso para la propia vida». Un buen acompañamiento consiste, según explicó Elizalde, en «la continuidad, el seguimiento de la situación por la que pasa esa persona y tejer una red en la que pueda apoyarse».

Una característica de la Iglesia

El acompañamiento es uno de los trabajos más característicos en todos los frentes del día a día de la Iglesia. El obispo de Vitoria puso el acento en la oración y en la acción. «Los cristianos tenemos muchas herramientas que nos dan impulso y una de esas es pedir a Jesús y a María su guía para hacer bien nuestro propósito; todos somos conscientes del poder de la oración y ello no solo es compatible con el hacer sino que nos lleva también al sentir».

Elizalde puso varios ejemplos prácticos para que esas personas puedan salir de su situación -o simplemente no caigan en la marginalidad- desde el acompañamiento. Destacó la cantidad de entidades de la Iglesia  que trabajan en esta tarea y alabó las que actúan en Vitoria como Berakah o Cáritas entre otras muchas desde parroquias y organismos diocesanos.
Para D. Juan Carlos «dotarles de capacitación, que aprendan bien el idioma, dedicarle tiempo a la escucha, evitar que caigan en redes de explotación o visitarlas con algo tan sencillo como puede ser dar un paseo, son algunas de las tareas efectivas» de esas personas, voluntarios y profesionales, que desde la Iglesia acompañan en situaciones de marginalidad a muchos de nuestros inmigrantes, ancianos o familias sin recursos, entre otros.

Una guía en el Papa Francisco

A modo de guía, insistió a los allí presentes a que profundizasen sobre esta materia en la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium desde el punto 169 al 173 en el que el Papa Francisco enseña cómo el acompañamiento influye en el crecimiento de las personas.
Francisco advierte que «la Iglesia necesita la mirada cercana para contemplar, conmoverse y detenerse ante el otro cuantas veces sea necesario», y por ello nos invita a que todos nos iniciemos «en este «arte del acompañamiento», para que todos aprendamos a quitarnos las sandalias ante la tierra sagrada del otro».
El Obispo se detuvo en esta parte del texto papal: «El acompañamiento espiritual debe llevar más y más a Dios, en quien podemos alcanzar la verdadera libertad». Juan Carlos Elizalde cree que en esta frase se encuentra la clave del acompañamiento de la Iglesia y animó a todos a descubrir que la «autentica libertad se halla cuando caminamos y acompañamos personas en sintonía con Dios».
Tras su ponencia, hubo un turno de preguntas a las que D. Juan Carlos respondió y disipó dudas e inquietudes y los asistentes pidieron al Obispo seguir trabajando en esta materia por la imperiosa urgencia que hay en muchas personas que necesitan ser acompañadas en situaciones de marginalidad.
Con información de la Diócesis de Vitoria.
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